En Vídeo
En imágenes
Propone trasladar a viernes o lunes nueve de las doce fiestas para aumentar la productividad
La propuesta de racionalización pasa por que nueve de las doce fiestas que hay en España se celebren siempre en lunes o viernes. Solo tres, por tanto, mantendrían fecha fija, que son el 1 de enero, Año Nuevo; 12 de octubre, Día de la Hispanidad, y 25 de diciembre, Navidad, según el estudio realizado por la patronal, titulado «Informe relativo a la racionalización del calendario de festivos».
Tres son los motivos en los que se apoya el informe para justificar este cambio en el calendario. El primero, que los «puentes» implican «generalmente una ruptura y una desoptimización importante de los recursos implicados en procesos productivos». El segundo, evitar el daño que el calendario de festivos puede hacer a sectores de actividad especialmente sensibles y a los que con ellos operan, y evitar también ir en contra de aquellos que acumulan gran parte de sus ventas anuales en esos periodos. Y el tercero, acabar con la acumulación de festivos en algunos meses.
Este último caso es el de los popularmente llamados «acueductos», el que todos los años se produce a principios del mes de diciembre, a cuenta de la fiesta de la Constitución, el 6 de diciembre, y la Inmaculada, el 8 de diciembre. Este año, la fiesta comenzaría el martes 6 y concluiría el domingo 11 de diciembre, aunque habrá algunos trabajadores, los más afortunados sin duda, que por delante podrían tomarse algún día más de descanso, desde el sábado 3.
Explica la organización que preside Juan Rosell en el documento, al que ha tenido acceso ABC, que «nos enfrentamos a una etapa difícil, de incertidumbre social y económica» y que «el reto que tenemos por delante no es sencillo, pues más allá de las medidas y reformas concretas que debemos poner en marcha sin más demora para que nuestro país regrese a la senda de crecimiento, lo que verdaderamente debemos afrontar es un cambio cultural».
«Debemos recuperar la cultura del esfuerzo: sin esfuerzo no hay resultados, y esta es una de las principales claves para afrontar la crisis. Y esto ha de llevarnos a que nuestro nivel de productividad se incremente y evitemos el empobrecimiento de nuestro país», dice CEOE. Y añade: «Recuperar la cultura del esfuerzo también implica pensar más en nuestras obligaciones que en nuestros derechos, o por lo menos tanto».










