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Cataluña, con 38.530 millones, acumula casi un tercio del agujero regionalCastilla-La Mancha ha triplicado sus números rojos durante la crisis
Corren tiempos para apretarse el cinturón, pero la deuda pública sigue creciendo. Especialmente la de las comunidades autónomas, que volvió a marcar un nuevo récord histórico al cierre del segundo trimestre del año: 133.172 millones de euros. O lo que es lo mismo, un 23,5% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior. Desde que estalló la actual crisis, las autonomías han duplicado su nivel de endeudamiento. Entonces representaba el 5,7% del Producto Interior Bruto (PIB); hoy supone ya el 12,4% de la riqueza nacional, según los últimos datos del Banco de España, publicados ayer. Y unas regiones más que otras.
Cataluña aún es, en términos absolutos, la autonomía más endeudada, con 38.530 millones de euros a deber, lo que supone casi un tercio de la deuda autonómica total. Esta comunidad se endeudó, en el último año, a un ritmo del 26,7%, de forma que su nivel de apalancamiento es ya el 19,2% de su PIB.
Aunque en términos relativos la peor parada es la Comunidad Valenciana, que adeuda 20.597 millones, el 19,9% del PIB, un 16,7% más que en junio de 2010. Ese menor ritmo de endeudamiento ha provocado que las diferencias entre ambas regiones se hayan estrechado y, en porcentaje sobre la riqueza, Cataluña esté cada vez más cerca del nivel de endeudamiento de la Comunidad Valenciana.
Otra de las conclusiones de las estadísticas del supervisor nacional es que, a lo largo de los últimos cuatro años, Castilla-La Mancha, la tercera región con más deuda en términos relativos, ha sido la autonomía que más se ha endeudado. El otrora feudo socialista acumula una deuda de 6.267 millones, el 17,2% de su PIB. O lo que es lo mismo: desde el inicio de la recesión, cuando era el 5,1%, ha triplicado con creces su nivel de apalancamiento. En el extremo opuesto, Madrid es la autonomía con menos deuda en relación con su riqueza, un 7,7% del PIB, y la que mejor evolución ha tenido en los últimos cuatro años.
Gasto en empresas públicas Por si fuese poco, todas aquellas empresas públicas dependientes de los gobiernos regionales no han sabido ajustarse a los tiempos de carestía. El sector público autonómico acumula una deuda de 16.341 millones, casi un 8% más que al cierre del segundo trimestre de 2010. Casi la mitad de ese montante corresponde a entes públicos dependientes de la Generalitat de Cataluña, que adeudan 7.963 millones de euros, el 4% del PIB catalán.
Las administraciones públicas españolas adeudan en conjunto 702.806 millones, el 65,2% del PIB nacional y un 16,5% más que en junio del ejercicio anterior. De esa cuantía, 531.994 millones (un 15,9% más, el 49,4% de la riqueza) corresponden a la administración central.
Los ayuntamientos, por su parte, deben 37.640 millones de euros, con Madrid (6.819 millones) a la cabeza, seguido de lejos por Barcelona (1.091 millones).
A pesar del balance, el Ejecutivo socialista quitó hierro al asunto. El portavoz del Gobierno, José Blanco, aseguró que España «no tiene ningún problema de endeudamiento» y se escudó en que el nivel de deuda pública alcanzado por nuestras administraciones públicas continúa «muy por debajo» de otros países de la UE como Francia y Alemania, motores económicos del continente.
Aun así, el también ministro de Fomento admitió que el incremento de deuda registrado se debe al comportamiento de las cuentas de las autonomías. Y, en este sentido, Blanco lanzó un aviso: «Las comunidades autónomas también tienen que cumplir con los objetivos de déficit».
Pese a los desvíos constatados en las comunidades, Salgado negó ayer que el Gobierno se plantee una nueva subida de los impuestos especiales antes del final de la legislatura para corregirlos y garantizar que España cumpla con el objetivo de reducir su déficit hasta el 6% del PIB y, en definitiva, con las exigencias de Bruselas.
La vicepresidenta aseguró que las reuniones de su equipo con las comunidades que registran un mayor déficit están siendo «satisfactorias» y que todas las regiones que han pasado por su despacho están «manifiestando su voluntad de cumplir el objetivo de déficit y poner en marcha el plan de equilibrio financiero».






