El curso escolar ha comenzado con tensión en Castilla-La Mancha. La decisión del Gobierno de María Dolores de Cospedal de aumentar en dos horas el horario lectivo a los docentes (en total, son 40.000 en la región) ha provocado la indignación tanto de los interinos, —ya que muchos se quedarán sin trabajo—, como de los profesores con plaza fija que verán aumentada este año su jornada laboral.
El mismo día en que la Consejería de Educación comenzó a comunicar a los centros de Secundaria la reducción de profesores y el nuevo cupo de docentes que les corresponden en aplicación del aumento del horario lectivo, cientos de profesores interinos —son unos 4.000 en la región— se manifestaban para pedir a la Junta que reconsidere su postura. Las protestas, que fueron convocadas por la asamblea de interinos, se realizaron en las cinco capitales y Talavera de la Reina, y a ella se sumaron profesores de Primaria y Secundaria.
En Toledo, unos 400 docentes se concentraron en la plaza de Zocodover en una manifestación pacífica, sin la presencia de sindicatos, y con pancartas contra los recortes en las que se podía leer que con esta actuación la Junta de Comunidades va a dejar en el paro —dicen— a más de 3.500 docentes en toda la región. También pedían a Cospedal, —a la que le decían que menos docentes significa «enseñanza deficiente»—, que «recorte en asesores o en mantillas».
La medida, que fue comunicada ayer por la mañana mediante correo electrónico por el inspector jefe a los institutos, obliga a reorganizar el profesorado para poder adaptar la nueva plantilla a las necesidades docentes de cada centro. Los directores de los colegios e institutos han tenido que comunicar la decisión a los docentes y comenzar a reorganizar las plantillas de los centros.
Así, algunos profesores se han mostrado, en declaraciones a ABC, indignados con esta medida de ahorro porque consideran que a estas alturas es «un despropósito mayúsculo» porque va a provocar mas perjuicios que beneficios porque «a estas alturas es imposible empezar el curso en estas condiciones». «Quien ha diseñado esto no tiene ni idea de lo que es la enseñanza», afirman.
Desde la Consejería, sin embargo, argumentan que «no somos los primeros ni los únicos en aplicar estas medidas. Madrid lo ha hecho igual teniendo el PIB más alto por habitante y la deuda más baja de España». Según fuentes de la Consejería consultadas por ABC «en Castilla-La Mancha tenemos el segundo PIB más bajo, y el déficit más alto de España por lo que las medidas excepcionales están más que justificadas».
Por ello, «apelamos a la sensatez, la comprensión y la colaboración de todos los sectores educativos para que entiendan estas medidas». «Han venido mostrando una actitud de total apoyo con nosotros y esperamos de un sector responsable y serio la misma comprensión ahora que hay que aplicar medidas duras», dicen. Además, desde la Consejería, que aclara que la medida está recogida dentro de la legalidad, se pide un esfuerzo al profesorado porque «también les vamos a proteger con una Ley de autoridad que va a reforzar su papel en las aulas».
Sin embargo, el responsable regional de Educación de CC.OO. en Castilla-La Mancha, Alfonso Gil, calcula en un millar el número de profesores que se irán a la calle en la región en esta primera fase y a falta de conocer cómo va a incidir la medida en la Educación Infantil y Primaria, en cuyos centros quedó en suspenso la adjudicación de plazas. Esta adjudicación de plazas se realizará finalmente el día 9 de septiembre.
Por su parte, UGT remitó un comunicado en el que hace un llamamiento al profesorado de la región para solidarizarse con los despidos de «miles de interinos» y en defensa de la educación pública.












