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El que fuera cantante de Village People, Victor Willis, ha solicitado la devolución de los derechos de sus obras, actualmente gestionados por Scorpio Music y Can't Stop Productions. El músico pretende recuperar dentro de dos años el control de sus 33 títulos, entre los que se encuentra el gran éxito «Y.M.C.A».
Willis se amapara en el denominado «derecho de terminación», una cláusula incluida en la ley de propiedad intelectual estadounidense del 1 de enero de 1978 que permite a los artistas recuperar la propiedad de su trabajo una vez cumplidos los 35 años de explotación por parte de las discográficas. El procedimiento exige que el autor formalice esta petición con dos años de antelación.
Según publica «The New York Times», Scorpio Music y Can't Stop Productions, entidades encargadas de administrar los derechos del grupo, han optado por enfrentarse a la demanda de Victor Willis en los tribunales. Los abogados de ambas compañías han declarado en defensa de sus clientes que Village People fue un grupo creado por estas empresas y que Willis era un simple empleado al que contrataron y dieron el material y un estudio para grabar los temas bajo su supervisión. «Este señor no era más que un traductor, un adaptador de las canciones francesas», aseguró Stewart Levy, uno de los abogados. Y añadió, «al tratarse de una composición conjunta la mayoría de los escritores debe querer la terminación para que la reclamación pueda surtir efecto».
Por su parte, el abogado del artista, Brian D. Kaplan, negó la posibilidad de que su cliente fuera el traductor de las canciones ya que éste «no hablaba francés y por tanto era imposible que tradujese nada».
Otros artistas que podrán reclamar
El denominado «derecho de terminación» comenzará a hacerse efectivo en el año 2013 y, por tanto, muchos serán los músicos que como Victor Willis exigirán la devolución de sus creaciones a las industrias discográficas. Es el caso de Bruce Springsteen, Billy Joel, Tom Petty, The Eagles y otras estrellas que realizaron composiciones a finales de los años setenta.
La justicia estadounidense será la que finalmente decida si Willis se convierte en administrador de uno de los temas que a día de hoy sigue encabezando las listas de más pinchados en los grandes eventos y celebraciones.




