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En el último mes, se han producido más de una veintena de asaltos a domicilios con sus moradores en el interior
Aunque con la llegada de las vacaciones los robos en domicilios particulares suelen dispararse, no es tan frecuente que éstos se produzcan mientras sus moradores están presentes. Sin embargo, la detención de dos hombres de nacionalidad rumana y albano-kosovar hace un par de días en Villagarcía dejaba al descubierto un modus operandi, mucho más peligroso, en el que ladrones y víctimas pueden llegar a encontrarse cara a cara.
Así, y aprovechando las altas horas de madrugada, los dos detenidos, de 31 años de edad, irrumpían en los domicilios para hacerse con el dinero y los objetos de valor que encontrasen a su paso y mientras las víctimas dormían. De este modo, habrían logrado hacerse con un botín compuesto por los bienes sustraídos de hasta una veintena de asaltos con fuerza a domicilios en los que se les considera implicados, según informan fuentes de la Guardia Civil.
Algo que destaca del caso es la especial atención que los cacos prestaban a Milladoiro, en el municipio de Ames, ya que prácticamente la mitad de sus supuestos delitos se realizaron en esta zona y en un corto intervalo de tiempo, puesto que los presuntos delitos se habían realizado en los últimos dos meses. En uno de estos asaltos, la vivienda estaba habitada por un total de nueve personas.
Pese a las detenciones, los investigadores del caso no descartan que pueda haber más personas implicadas estos hechos. En efecto, barajan la posibilidad de que haya un tercer individuo que los ayudase a la hora de realizar los hurtos, con lo que el grupo pasaría a tener la entidad de «grupo organizado», subrayan fuentes de la investigación. También se trabaja sobre la hipótesis de que viajasen desde Madrid para actuar y que su paso por Galicia fuese efímero. Además de la decena de robos en Milladoiro en los que se les considera implicados, los dos hombres también habrían participado en otros asaltos cometidos en las localidades de Santiago de Compostela, A Pobra do Caramiñal, Noia, O Porriño, Mos y Ribadumia, situados en las provincias de La Coruña y Pontevedra. Cabe destacar que fueron detenidos por los agentes de la Guardia Civil en su domicilio de Villagarcía de Arousa, con lo que se encontraría a medio camino del mapa que configuran los asaltos.












