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Los recortes de gastos autonómicos van a dejar huella este verano en la prestación sanitaria, al menos en varias comunidades, como Cataluña y Andalucía, que se preparan para un estío con quirófanos y consultas a medio gas y plantillas en cuadro, e incluso cierre de hospitales.
El «tijeretazo» catalán es especiamente severo. A las habituales medidas de ahorro se suman este verano las derivadas de los recortes, con lo que la situación en hospitales y ambulatorios «es sumamente preocupante», coinciden facultativos y personal sanitario. Por ahora, los hospitales catalanes han cerrado un 20% más de quirófanos y camas que otros años. En general, la mayoría de los centros han paralizado la actividad en un 50% de sus salas de operaciones.
Las consultas externas se han visto también muy afectadas. La amputación de recursos y plantillas (muchos hospitales ya han presentado un ERE, como el del Mar de Barcelona o la Mútua de Terrassa) impactará en las listas de espera, que aumentarán en los próximos meses. Unos 55.000 pacientes que aguardan para intervenciones no urgentes tardarán ocho meses en pisar el quirófano.
«Caos» en el Clínico
En el Clínico de Barcelona, centro de referencia a nivel nacional, la situación será «inédita», denuncian portavoces sindicales. En agosto se cerrarán noventa camas más de las que se desactivan habitualmente este mes —unas 200— y las consultas externas funcionarán a medio gas. Según ha podido saber ABC, un ala del edificio de consultas externas bajará la persiana, lo que supone el 50% de la actividad de diferentes especialidades. Fuentes del hospital precisan que «se trata de una medida de ahorro» y que «la actividad se concentrará en la otra ala del edificio». La visión de los profesionales es distinta. «Nunca se había hecho algo tan drástico. Será un caos», señala una de las especialistas del área que se cerrará.
En el Valle de Hebrón la situación no es mejor. Funciona con la mitad de quirófanos y ha perdido 600 enfermeras de refuerzo. A la situación caótica de este verano se sumará la anunciada baja del Hospital Dos de Mayo, que atiende a 135.000 usuarios y cerrará en septiembre, lo que obligará a trasladar los pacientes a otros centros. Algunos especialistas recomiendan irónicamente «no enfermar en agosto si aprecias tu salud».
Cierres en Andalucía
El panorama en Andalucía no parece más alentador. El Sindicato Médico de Sevilla cifra en 21 millones de euros el ahorro en camas, quirófanos, consultas y personal de los hospitales. Los recortes van en aumento cada año —este año un 11% más que en 2010— y los sufren pacientes y facultativos, que «se ven sobrecargados de trabajo». Llama la atención el cierre de quirófanos de los cuatro hospitales públicos de Sevilla, que ven sin servicio sus salas de intervención en un 58,5%, con lo que se dejan de realizar 8.457 intervenciones, teniendo en cuenta la enorme lista de espera quirúrgica de los hospitales de Sevilla, oficialmente de 14.875 y «el doble» según el Sindicato de Médicos.
A ello se suma el cierre del 22,71% de camas en verano, por el que se pierden más de 41.000 días de hospitalización y el cierre de un 50% de las consultas médicas, lo que supone 341.882 citas. La Consejería de Salud, sin embargo, «garantiza» la asistencia y califica como «descabelladas» las cifras del sindicato.
El cierre de ciertas plantas y la supresión de camas es habitual en hospitales de Castilla y León durante la época estival. Este año, el caso más llamativo se da en el Hospital Provincial de Zamora, donde desde el pasado 1 de julio se decidió suprimir definitivamente la UCI pese a las numerosas protestas de ciudadanos y personal. La UCI del Clínico de Valladolid funciona a medio gas y en el Río Carrión de Palencia se ha suprimido hasta agosto el servicio de escolares, entre otras prestaciones de la región.
Mientras, en la Comunidad Valenciana, el aumento en la asistencia sanitaria por la mayor afluencia de turistas a la costa lleva a establecer programas especiales de vacaciones y de refuerzo en atención primaria por los que se contrata a 6.268 profesionales. También se habilitan 33 consultorios para población desplazada y se trasladan las bases de las unidades del Servicio de Ayuda Médica Urgente (SAMU) y Soporte Vital Básico (SVB) a las zonas turísticas.





