Alfredo Pérez Rubalcaba baraja salir del Gobierno en torno al 9 de julio —ese día el Comité Federal del PSOE le nominará oficialmente candidato a la Presidencia— para no seguir quemándose como imagen de un Ejecutivo obligado a otro fuerte recorte de gasto en unos, hoy por hoy, posibles Presupuestos Generales del Estado 2012. Así lo reconocen a ABC diversas fuentes socialistas, las mismas que hasta hace pocas semanas defendían la permanencia del vicepresidente con el argumento de que los jefes de gobierno que optan a la reelección tampoco renuncian.
«¿Para qué va a seguir siendo vicepresidente, solo para responder a Soraya (Sáenz de Santamaría) los miércoles?», reflexionaba ayer en voz alta un alto cargo socialista seguro de que «si lo deja, lo deja del todo». Según esta tesis, a la que no es ajena la preocupación por unos sondeos que empiezan a reflejar el desgaste del portavoz, el cargo que realmente le aporta valor añadido es el Ministerio del Interior en su lucha contra ETA; y lo va a tener que dejar ya que, como él mismo reconoce, el proceso electoral no lo podrá gestionar quien es candidato. «No tendría sentido seguir en los otros cargos».
Su entorno insiste en que la posible marcha del gabinete y el adelanto electoral «no tienen que ver», pero otras fuentes resaltan que, en el debate sobre el estado de la Nación, Rubalcaba ha visto clara la disposición del PNV a apoyar unos Presupuestos 2012 y el consiguiente agotamiento de la legislatura, que él no comparte porque teme un fuerte deterioro del PSOE. Rubalcaba podría aguantar en el Ejecutivo hasta el 30 de septiembre en el caso de que las elecciones fueran finalmente el 27 de noviembre. Pero parece inviable que se mantenga en elGobierno todo el otoño-invierno con una previsible caída del empleo tras el «efecto verano» en el turismo, y anunciando más recortes presupuestarios los españoles.
La puerta al adelanto electoral no está cerrada
Ayer, el portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antonio Durán i LLeida, que mantiene una excelente relación con Rubalcaba, advirtió en Rac 1 que será el vicepresidente, no Zapatero quien «decidirá», dejando entrever tensiones entre el «número uno» y el dos del gabinete a cuento del adelanto electoral. Horas después, Durán matizó sus palabras: «Visto el debate, creo que no va a haber elecciones anticipadas en otoño, pero van a suceder acontecimientos que, en función de cuál sea el resultado final, pueden alterar la voluntad del propio convocante de las elecciones (Zapatero)».
Más leyes
Lejos de ese escenario, Zapatero ha ordenado al Grupo Socialista que ponga en marcha la máquina legislativa y una de las propuestas de resolución que hoy debatirá la Cámara hace referencia a otra de las promesas electorales: la remisión a la Cámara de un proyecto de Ley de Transparencia. Además del PNV, la portavoz de Coalición Canaria, Ana Oramas, dijo ayer que su grupo va a primar la «estabilidad» frente al «oportunismo político» del PP. Eso llevó ayer al secretario general del Grupo Socialista, Eduardo Madina, a advertir de que su grupo trabaja con la tranquilidad del horizonte electoral «en marzo». Madina está convencido de que en esos meses se culminará la tramitación de las nuevas leyes que puedan llegar y de la treintena que están ahora en las Cámaras. A los 30 proyectos de ley en trámite parlamentario, hay que sumar ahora ese que aprobará el Consejo de Ministros sobre Transparencia y los reales decretos que eleven la cantidad de sueldo no embargable en ejecuciones hipotecarias.
El vicesecretario general del PSOE, José Blanco, criticó que el PP insista tanto en el adelanto electoral y, por otro lado, esté todo el día instando al Gobierno a tomar medidas contra la crisis. «El PP nos decía que era necesario tomar algunas decisiones y en los últimos días anunciaba que tenía alguna propuesta en materia de emprendedores y demás. Estamos muy ansiosos de poder discutirla en el Parlamento y para eso necesitamos tiempo», dijo Blanco a RNE en referencia al agotamiento de la legislatura.
Hasta la ministra de Defensa salió a la palestra para negar que las muestras de cariño del Grupo Socialista a Zapatero en el debate supongan prueba de que va a haber adelanto electoral.




