A una semana de su boda, la supermodelo británica Kate Moss vivió uno de los días más embarazosos de su vida. Acostumbrada a
que la consientan, quiso entrar al backstage del concierto de la banda Pulp durante el festival de Glastonbury y, ante la negativa de los miembros de seguridad, la modelo comenzó una pequeña discusión —muy educada, dicen— enseñando sus pases vip y preguntando «¿es que no saben quién soy?».
Y por si fuera poco, en el cruce de palabras perdió su joya más preciada: el anillo de compromiso que le regaló su novio, el músico Jamie Hince. Tras unos momentos de agobio, todos los que rodeaban a la modelo se pusieron a buscar la alianza entre el barro. Pero cuando ya daban por perdido el anillo valorado en más de 15.000 euros, la diva lo encontró en su bolso.






