LulzSec, un grupo de "hackers" convertido en apenas dos meses en uno de los "amos" de internet, se cobró el miércoles una nueva víctima: la CIA, cuya página web llegó a estar bloqueada durante algunos minutos. "Tango down cia.gov for the lulz", teclearon en su Twitter. Lulz Security (o LulzSec, en versión abreviada) ha aparecido menos en los titulares de los medios que Anonymous, pero sus ciberataques han golpeado al Senado de Estados Unidos, a los empresa de videojuegos Bethesda, al FBI, a las cadenas de televisión FOX o PBS, a Pron.com o a la plataforma PlayStation Network de Sony. Muchos de esos golpes están minuciosamente detallados en una página de web alimentada con notas de prensa "oficiales".
Protesta o venganza
LulzSec y Anonymous, encantados con la popularidad global de sus ataques, compiten en distintos ámbitos aunque a veces comparten enemigos, como la Reserva Federal de Estados Unidos. Los primeros viven en lo que se conoce como la "zona gris" (Grey Hat), a mitad de camino entre las burlas por la débil seguridad de las empresas y el robo de datos sensibles. Los segundos, que se sepa, no han ejecutado robos de datos, sino que bloquean las páginas de sus objetivos con una herramienta llamada LOIC (Low Orbit Ion Cannon), que, por defecto, lanza 10 conexiones por segundo a la página que se desee atacar. Su propósito -dicen- es la defensa de la libertad en internet, o la venganza, en el caso de la web de la Policía española.
LulzSec ha abierto una línea telefónica para pedir ideas de objetivos a quienes atacar
Los dos grupos se burlan en sus comunicados, tanto en el fondo como en la iconografía, de la débil seguridad de instituciones y empresas, cada vez más preocupados por un escenario de ciberguerra (Alemania, por ejemplo, acaba de inaugurar un Centro Nacional de Defensa Cibernética). Sin embargo, tanto Anonymous como LulzSec se sienten y actúan como si fueran invulnerables. De hecho, LulzSec se ha permitido el lujo de abrir un número de teléfono para solicitar ideas de objetivos a quienes golpear. "Nuestro número recibe entre 5 y 20 llamadas por segundo", han dicho los piratas.
La peligrosidad de los hackers se divide en tres grupos: blancos, negros y grises







