Las grandes superficies de nueva implantación deberán superar en Galicia más requisitos para obtener la autorización autonómica previa al inicio de su actividad. Los centros con de 2.500 ó más metros cuadrados tendrán que presentar un estudio de movilidad y transporte público previo a su implantación, habilitar plazas de aparcamiento y redactar un plan de gestión y almacenamiento de residuos. En lo que atañe a la eficiencia energética, además de sistemas de ahorro los edificios estarán obligados a establecer un punto de recarga eléctrica para vehículos por cada 800 metros cuadrados de superficie útil.
De este modo, las Directrices de Ordenación del Territorio marcarán la autorización de nuevas instalaciones, que tendrán que tener en cuenta en un estudio integral de movilidad los incrementos en el tráfico causados por la ubicación del centro. Además, los responsables de los comercios deberán aportar medidas de movilidad y ambientales previstas para contrarrestar ese aumento. Así, la frecuencia de la línea de autobús que conecte con las instalaciones deberá ser horaria. Y por cada 20 metros cuadrados de superficie útil de exposición, tendrá que existir una planza de aparcamiento. Más allá de sistemas eléctricos de calificación mínima B, cada empresa habrá de determinar a los profesionales que llevarán a cabo su plan de gestión y almacenamiento de residuos. También tendrán un papel preponderante las firmas locales de transporte, a las que se les deberá otorgar una condición prioritaria en el objetivo de reducir los kilómetros recorridos para abastecer el complejo.
En atención a los trabajadores, los nuevos centros comerciales tienen que acondicionar una sala de lactancia y otra de ludoteca y/o guardería. También valorará la administración si el centro se ha adherido a sistemas de arbitraje de consumo.
Aunque no consideró que los nuevos requisitos vayan a plantear dificultades al sector, el responsable de la cartera de industria de la Xunta, Javier Guerra, sí incidió en que ayudarán a superar el «crecimiento descontrolado, excesivo y desequilibrado» de estos complejos durante la pasada legislatura (en los cuatro años del gobierno de Pérez Touriño cuadruplicó en Galicia la media nacional). Actualmente, la Xunta tramita autorizaciones para seis nuevas grandes superficies, que estarán afectadas por la nueva reglamentación ubicadas en Ferrol, Santiago, Oleiros, La Coruña, Vilanova y Lugo.




