«Esto debe ser una Pléiade», sentenciaba esta mañana Víctor García de la Concha, presidente honorífico de la Real Academia de la Lengua. Se refería a la nueva Bilbioteca de Clásicos de la Real Academia Española (BICRAE), dirigida por Francisco Rico, que con el auspicio de la Obra Social La Caixa y publicada por Galaxia Gutenberg y el Círculo de Lectores pretende lavar la cara y difundir nuestros clásicos. O, como dice el propio lema de la Real Academia, limpiar, fijar y dar esplendor. Limpiar recopilando la versión más fiable y presentándola con elegancia; fijarla ofreciéndola al público; y darle esplendor para que «en un tercer o cuarto momento, cuando se esté estudiando el texto», como apuntaba De la Concha, pueda profundizarse más.
Saltan al ruedo cuatro títulos, para abrir boca, de los que más han sido editados, comentados y estudiados: la Gramática sobre la lengua castellana de Antonio de Nebrija; La vida del Buscón de Francisco de Quevedo; el Cantar de Mio Cid; y los Milagros de Nuestra Señora de Gonzalo de Berceo. La biblioteca alcanzará los 111 títulos, a un ritmo de ocho por año.
Aparato crítico
Ocho por año, una pretensión idealista y académicamente costosa: cada uno de los volúmenes incluye un aparato crítico más que vasto pero que, como explicaba el propio Rico con un halo de gamberrismo encorbatado, pretende llegar a todos los públicos: «Alguno nos va a correr a gorrazos por una singularidad herética». Se refería al hecho de que antes del texto presentado solo se ofrece una imprescindible introducción; que remite todo el aparato crítico, las notas y el índice al final del libro. Así, el texto viene aderezado con las explicaciones imprescindibles que, en todo caso, remiten a notas más extensas al final.
La biblioteca alcanzará los 111 títulos, a un ritmo de ocho por año.
Un esfuerzo técnico y filológico, en total, que rondará un precio de base de entre 20 y 24 euros por volumen en esta primera edición, y que aspira, como señalaba Francisco Rico irónicamente, a que «tiren toda la biblioteca de clásicos». Esta pretende ser la mejor, la más accesible, la que debería llenar cualquier balda. De momento, ya hay cuatro motivos para empezar a completarla.



