«Sí, vivo con mis padres y no he pensado en marcharme. Me quieren mucho y vivo bien con ellos
«¿Es seguro ya?», pregunta desconfiado, casi tímido, al otro lado del teléfono tras la llamada de ABC. Sí, es el alcalde más joven del país, haciendo que los populares pasen, en este municipio pontevedrés de 4.500 habitantes, de los cuatro concejales en 2007, a los 11 ayer. Su voz suena incluso más joven de la edad que tiene, pero el discurso parece tenerlo aprendido, repitiendo algunos de los puntos de su programa, pero sin perder la espontaneidad ni la sinceridad. «Sí, por decirlo de alguna manera, yo nunca he…», duda, pero reconoce: «Remunerado va a ser mi primer trabajo».
Tampoco se le caen los palos del sombrajo al hablar de independizarse: «Sí, vivo con mis padres y no he pensado en marcharme. Me quieren mucho y vivo muy bien con ellos. Son cosas que ni he valorado ni me he planteado». Ahora tiene otras cosas en que pensar, no para él, sino para sus vecinos: «Un plan económico para reducir el gasto corriente de Cotobade, que en estos momentos llega al 82% del presupuesto, para así poder duplicar o triplicar las inversiones y sacar de la parálisis económica y de infraestructuras que se encuentra el municipio. La creación de empleo impulsando el suelo industrial, con cursos de formación, la renovación de las políticas sociales y la construcción de un centro médico nuevo».
Compaginando los estudios con el poder
«Los compañeros me eligieron unánimemente y Rafael Louzán me dio su respaldo»
Su juventud nunca fue un impedimento. Mamó la política de su padre, teniente alcalde de Cotubade durante muchos años, y se afilió a Nuevas Generaciones con 16 años. Desde entonces siempre ha estado involucrado en temas de política, asociacionismo o representación estudiantil. A finales del año pasado revolucionó el escenario electoral de su municipio, ganándose un hueco en los medios gallegos, erigiéndose en presidente local con 21 años y, poco después, candidato a la alcaldía: «Los compañeros me eligieron unánimemente y Rafael Louzán (presidente provincial del PP, que acaba de reafirmar su mayoría absoluta) me dio su respaldo».
Lo tiene claro: «Los jóvenes también estamos comprometidos con la política dentro de todas las organizaciones y todos los partidos, sobre todo con los problemas que hay, con un paro juvenil del 45% y la situación de España». Quizá por eso, aunque ha estado muy centrado en Cotobade estos días («¿Qué posición ha mantenido el Partido Socialista? Porque me han dicho que Rubalcaba no se ha atrevido a hacer nada», pregunta en referencia a la acampada de Sol, como si estuviera en clase) encuentra cierta conexión con los jóvenes «indignados»: «Creo que hay demandas que están fuera de ideologías y de los partidos políticos, y en ese sentido yo, también como joven, lo que pido es que haya un cambio en la política autonómica, nacional y en la política en general», «que se produzca una separación efectiva de poderes, la regeneración democrática, el fin de la corrupción y que haya oportunidades… eso creo que cualquier persona de bien en España, sea de la ideología que sea, lo compartiría. Lo que no apoyo es que se haga un uso ideológico y partidista contra el PP cuando en estos momentos no ostenta el cometido de gobernar España».
Se reducirá el primer sueldo de su vida
Acaba de empezar y ha entrado pegando fuerte, logrando que la participación en Cotobade superara el 80%, anunciando que se bajará el salario del alcalde, el primer sueldo, en definitiva, de su vida, y que acabará el «despilfarro de salarios» de la legislatura anterior. No sé lo pone nada fácil, pero aún tiene el ímpetu intacto y, de momento, ningún vicio de algunos políticos adultos.
¿Y te ves presidiendo la Xunta o en La Moncloa? Se ríe como sorprendido («a mí la política me gusta, pero no lo veo como un horizonte de futuro», asegura), pero a la pregunta de si lo haría mejor que el actual presidente del Gobierno, no duda en la respuesta: «Creo que cualquier español podría hacerlo mejor que Zapatero».





