Corren tiempos para los símiles marineros en la política catalana. También para los socialistas catalanes. A simple vista y dada la enésima callada por respuesta de la actual dirección socialista a las filtraciones periodísticas que ya configuran una nueva dirección sin ser debatida ni votada, parecería lógico que el próximo cónclave del PSC pudiera ser también víctima propicia del actual clima de recortes que ha instalado el giro a estribor del actual Govern de la Generalitat.
Las molestas filtraciones de estos procesos, silenciadas en este caso por la inminencia de unas importantísimas elecciones municipales y la responsabilidad de quienes a ellas acuden con su esfuerzo e ilusión, generan en la atribulada militancia la sensación de que el debate y la democracia participativa no están siendo en este momento la piedra angular de un partido tantas veces ejemplar en ese terreno. De repente, y como por arte de birlibirloque, en el juego de bolos significa tirar por segunda vez la bola desde el ventajoso punto donde paró la primera, el PSC se sitúa en un estado de opinión según el cual todo estaría ya decidido.
No se trata simplemente de un debate de personas y años en el calendario. Es de mayor calado: de ideas. Y también de formas. De superación del pasado. Flaco favor hará a la obertura del partido quien situándose a sotavento de unas elecciones de una importancia social fundamental, intente frívolamente aprovecharse creando estados de opinión de inevitabilidad. La «bona gent», la que configura el partido más representativo y no una simple jerarquía en cuanto a número y estructura, quiere y debe participar.
Aprovecharse de los que ya sea por responsabilidad —para no hacer saltar en añicos una unidad más necesaria que nunca—, o de quienes por cálculo de economía de esfuerzos se dejan llevar al más cómodo de los huertos, no será la actitud que impulse el necesario debate. Esta vez, los deseos de romper «la cuarta pared», esa pared imaginaria que al frente de cualquier escenario impide el diálogo y la interacción, son palpables.












