MADRID
Ángel Suárez Flores, alias «Cásper», sin duda el delincuente nacional más completo, fue detenido ayer por la Policía en su chalé de Las Rozas. Llevaban más de dos años tras sus escurridizos pasos. Junto a él han caído otra veintena de miembros de su banda en Madrid y Valencia. El grupo ha pasado de hacer butrones espectaculares o arramblar con la colección de pintura de la empresaria Esther Koplowitz a blanquear dinero, robar droga a narcos o secuestrar a ciudadanos de a pie.Ningún delito se les resiste y casi nunca es posible atraparlos. Tampoco esta vez se ha logrado dar con su eterno socio: Juan Manuel Candela, alias «Sapieha», otro de los hampones más cualificados del mundo criminal, que habla siete idiomas y es un experto informático, ni con uno de los hermanos Peña Enano, antiguo jefe de la banda de matones conocida como «Los Miami».
En la operación que sigue abierta se ha encontrado ya numeroso material: guardaban un vestuario completo de uniformes de policía y guardia civil, con placas y documentos que utilizaban para sustraer cocaína a traficantes. Se ha hallado asimismo una furgoneta en la que secuestraron en diciembre de 2009 a un trabajador de una agencia de contenedores marítimos. Buscaban información del lugar al que iba a llegar un supuesto cargamento de estupefaciente. No tuvieron empacho en cortarle un dedo de la mano, torturarlo y abandonarlo desnudo. La víctima aterrorizada nunca denunció. Contó que lo había atropellado un coche en el puerto.




