La comunidad cristiana copta reaccionó con civismo a los ataques islamistas contra dos iglesias en El Cairo en la madrugada del sábado, que produjeron enfrentamientos que dejaron doce muertos y casi doscientos heridos. El Movimiento de la Juventud Copta Maspero organizó ayer una acampada frente al edificio de la televisión egipcia para exigir que el ejército proteja a los cristianos, que se sienten indefensos. Por ello, empezaron también a organizar grupos de autodefensa para proteger las iglesias y los hogares de las familias coptas de nuevas agresiones.
A pesar de la rabia en la comunidad, las protestas —por ahora pacíficas— no están dirigidas contra los fieles musulmanes, sino contra los militantes salafistas. Especialmente contra el polémico predicador Mohamed Hassan y otros líderes islamistas. Numerosos musulmanes se unieron ayer a la acampada para expresar su solidaridad con los cristianos.









