MARRAKECH (MARRUECOS)
Apenas diez días después del brutal atentado que acabó con la vida de 17 personas en Marrakech, el Rey Juan Carlos se reunió ayer con el Monarca alauí, Mohamed VI, en un encuentro que se interpreta como la prueba de la normalización de las relaciones entre España y Marruecos después de la crisis diplomática que se vivió el pasado verano.
Ambos monarcas trataron sobre «el buen momento por el que pasan las relaciones bilaterales después de los últimos malentendidos» y, según fuentes de la Casa Real española, Don Juan Carlos mostró su apoyo al proceso de reformas democráticas emprendido por Mohamed VI. El ataque al café Argana, en la plaza Yamaa el Fna de la «ciudad ocre» también estuvo presente en las conversaciones, y el jefe del Estado español mostró su solidaridad en la lucha contra el terrorismo y transmitió sus condolencias por el golpe sufrido recientemente en Marrakech.
Con la reunión de ayer, Don Juan Carlos finaliza una visita privada que le trajo al país magrebí el pasado miércoles y de cuya agenda se ha sabido muy poco. Se ha alojado en la residencia de Jnane el Kbir de Marrakech, de donde ayer le recogió Mohamed VI en un automóvil clásico, y juntos se dirigieron al palacio real. Allí fueron recibidos por el primer ministro Abás el Fasi, los presidentes de las dos cámaras parlamentarias, el ministro de Asuntos Exteriores, Taieb Fasi Fihri y el de Interior, Taieb Cherkaui, así como los jefes de las Fuerzas Armadas Reales.
A pesar de que la visita de Don Juan Carlos es privada, un destacamento de la Guardia Real le hizo los honores, quizás en una muestra del aprecio que en Marruecos se tiene al jefe del Estado español.
La última vez que se había visto juntos a los dos monarcas, a los que une una gran amistad que se remonta a los años de Hassan II, fue durante la visita oficial que los Reyes realizaron al país magrebí en enero de 2005. Desde entonces, las relaciones entre ambos países han pasado por, al menos, dos crisis diplomáticas. La más sonada lugar en noviembre de 2007, precisamente debido a una visita que realizaron los Reyes a Ceuta y Melilla y tras la cual el Rey Mohamed VI llamó a consultas al embajador marroquí en Madrid.
La última crisis se vivió el verano pasado, por motivos que no han llegado a esclarecerse. Al parecer, Mohamed VI se sintió molesto porque un helicóptero de las Fuerzas Armadas españolas, sobrevolara su yate, en el que pasaba unos días de vacaciones en la costa mediterránea.




