G. SANZ / P. CERVILLA
MADRID
Satisfacción en el Gobierno y en el PP por la muerte de Bin Laden, pero preocupación por el aumento de la inseguridad en España —como consecuencia de la amenaza islámica— y de las tropas españolas desplazadas al exterior, sobre todo en Afganistán, donde el riesgo de represalias de los talibanes es aún mayor.
El Ejecutivo reconoció ayer que «puede haber represalias» en cualquier país de Occidente, como así lo afirmó el vicepresidente primero, Alfredo Pérez Rubalcaba, en una rueda de prensa convocada para analizar la situación, aunque señaló que con la muerte de Bin Laden, las democracias occidentales mandan «un mensaje de firmeza» a los islamistas: «Nos vamos a defender con firmeza».
A pesar de esta amenaza, el Gobierno no elevará, por ahora, el actual nivel de alerta antiterrorista —que en España está ahora mismo situado en el dos «alto» tras la muerte de Osama in Laden. Esta decisión la ha adoptado después de mantener una serie de conversaciones con los responsables de Policía, Guardia Civil y CNI,
El portavoz gubernamental recordó que España es un país muy afectado por la trayectoria criminal de Bin Laden, en alusión a las declaraciones del fallecido líder del Al Qada justificando los atentados del 11-M de 2004. «Nos sentimos especialmente concernidos por la situación de sufrimiento», tras los atentados de Madrid, dijo. Rubalcaba recalcó que aunque existen «riesgos», se ha mejorado mucho en los últimos años en materia de prevención. «España tiene un riesgo evidente (de sufrir represalias), pero estamos mejor preparados».
A pesar de que el Gobierno no estima necesario elevar el nivel de alerta, la ministra de Defensa, Carme Chacón, mantuvo una reunión ayer con el director del CNI, Félix Sanz Roldán; el jefe del Estado Mayor de la Defensa, general José Julio Rodríguez, y el comandante del Mando de Operaciones, Jaime Domínguez Buj. Tras esta reunión, el Estado Mayor de la Defensa remitió una instrucción a los responsables de todas las misiones internacionales para que extremen las medidas de autoprotección.
Estas reuniones continuarán en el día de hoy en el Palacio de la Moncloa, presididas por el presidente Rodríguez Zapatero, y en la que participarán los ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba; Exteriores, Trinidad Jiménez; y Defensa, Carme Chacón, con el objetivo de aprobar «alguna medida adicional» de seguridad en embajadas y en las tropas desplegadas en Afganistán y otros puntos del globo, explicó el «número dos» del Ejecutivo socialista.
Satisfacción en el PP
José Luis Rodríguez Zapatero envió a primera hora un telegrama al presidente de EE.UU., Barack Obama, en el que le felicitó por la operación militar y recalcó el «pleno compromiso» de España en la lucha contra el terrorismo.
Esta satisfacción del Ejecutivo es compartida por el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, que aseguró que, con la muerte del fundador de Al Qada, «se ha dado un paso importante» en la lucha contra el terrorismo, aunque advirtió que la batalla «no es fácil y será larga. Se va a ganar porque es una causa justa». El líder popular afirmó que «la inmensa mayoría de los ciudadanos españoles y de todo el mundo quieren algo tan obvio como libertad, derechos humanos, que les dejen en paz y que nadie se erija en juez de la vida y de los derechos de nadie».
Desde Cataluña, el consejero de Interior, Felip Puig, reconoció que «estamos muy atentos y con las antenas bien puestas» ante el mundo radical y lanzó un mensaje de tranquilidad.
La nota discordante la pusieron ayer los portavoces de la coalición Bildu, que eludieron pronunciarse sobre la muerte de Bin Laden: «No hablamos ni de eso, ni de la polémica Real Madrid-Barcelona, ni de los porqués de Mourinho. Ya nos pensaremos una respuesta», dijo el candidato de Bildu por Guipúzcoa, Marín Garitano, informa Itziar Reyero.





