Si había alguna duda sobre el baj nivel de credibilidad que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tiene entre los españoles, la contundencia de las encuestas la disipan totalmente. Mientras él se empeña en proclamar, una y otra vez, que en el segundo semestre de este año comenzará a crearse empleo, la mayoría de los ciudadanos, hasta un 57,1 por ciento, piensa que la salida de la crisis no se producirá hasta después del 2014. Este es el resultado que arroja la macroencuesta de Ikerfel para ABC.
Con casi cinco millones de parados y con un horizonte negro para las empresas, que no pueden acceder al crédito para encauzar el rumbo de sus negocios, los españoles se muestran muy pesimistas cuando se les pregunta sobre cuándo creen que podremos salir de la crisis. Ninguna esperanza, ningún anuncio de brote verde, ninguna declaración de que España ha tocado fondo en la trágica deriva en la que se ha situado el paro, cala en los ciudadanos.
Este pesimismo afecta, además, a todos por igual, aunque en mayor medida a la población masculina. Un 57,8 por ciento de hombres frente a un 56,4 de mujeres, piensa que esa recuperación no se producirá hasta el 2015. La franja de población que peor ve la situación es la de mayor edad. Un 60,3 por ciento de los mayores de 64 años fija después de 2014 la posible mejora de la situación, un porcentaje similar a los que se encuentran entre 55 y 64 años, un 59,12 por ciento. Por el contrario, los de menor edad, aunque piensan lo mismo, representan un menor porcentaje, un 48 por ciento de los españoles entre 18 a 24 años.
Frente a este alto porcentaje de españoles que no confían en las proclamas de José Luis Rodríguez Zapatero y su Gobierno, se encuentran los pocos ciudadanos que todavía creen que España saldrá de la crisis el próximo año. Solo un 7,8 por ciento de los encuestados ve posible que en 2012 comience la remontada. En su mayoría son mujeres, un 8,3 por ciento, quienes le dan un balón de oxígeno a los socialistas. Los hombres, en un 7,2 por ciento, mantienen la esperanza.
Entre los que hacen gala de este «optimismo antropológico», los más numerosos son los ciudadanos entre 45 a 54 años, un 9,2. En el otro extremo se sitúan los españoles entre 55 y 64 años, que en un 6,7 por ciento fijan la mejora en 2012 y el escuálido 5,9 por ciento con más de 64.
Pero no todos los españoles se sitúan en un extremo u otro. Entre los que piensan que la recuperación comenzará en 2012 y los que la posponen a 2015, hay una franja de población que quiere pensar que esta salida de la crisis se podría producir en 2013 o 2014. En el primer caso, la macroencuesta desvela que un 14,4 por ciento de la población así lo cree. En el segundo, son el 16,8 por ciento de los ciudadanos los que tienen esperanzas de que sea 2014 el año de la recuperación. En estos dos últimos supuestos, son los jóvenes los más optimistas. Entre los que confían en 2013 para salir de la crisis, un 20,2 por ciento tiene entre 18 y 24 años. Los que apuestan por el 2014 son el 21,3 por ciento. También en ambos casos, los mayores de 64 son los más pesimistas. Un 12,2 optan por el año 2013 y un 15,5 por el 2014.




