La gran crisis de los suicidios en la empresa nacional de telefonía se transformó el año pasado en una grave crisis moral, con muchas ramificaciones empresariales y políticas. Nicolas Sarkozy intervino personalmente para precipitar cambios importantes en la dirección del grupo.
Francia es un país «líder» en materia de suicidios relacionados con problemas laborales. Y la crisis de los suicidios, en France Télécom, se prolonga desde hace años, con trágicos alzas y bajas en el número de suicidas. El año 2000 se suicidaron 28 trabajadores en France Télécom; el 2002, 29; el 2008, 17; el 2009, 18; el 2010, 23.
Varios estudios sociológicos han establecido una relación entre los suicidios de France Télécom y las reformas empresariales que se han sucedido durante la última década, con varias «olas» de despidos, jubilaciones anticipadas y modificaciones percibidas como «muy radicales» por una mayoría significativa de empleados de la compañía.









