La fiscal del Tribunal Supremo Pilar Fernández Valcarce solicita la absolución del juez Baltasar Garzón en la causa que le sentará en el banquillo por las «escuchas» de «Gürtel». El magistrado está acusado de prevaricación por haber ordenado la intervención de las comunicaciones entre imputados y abogados en prisión sin cobertura legal para hacerlo.
Frente a lo sostenido por las acusaciones, ejercidas por el abogado Ignacio Peláez y los presuntos «cabecillas» de «Gürtel» Francisco Correa y Pablo Crespo, que piden la inhabilitación para Garzón durante 17 años, la fiscal considera que el juez no cometió ningún delito.
En su escrito, la representante del Ministerio Público recuerda que en el curso de la investigación de «Gürtel» se produjo la imputación de cuatro abogados en esta causa. El juez, señala, tenía indicios de que determinados miembros de despachos profesionales estaban interviniendo en operaciones dirigidas a blanquear dinero.
A diferencia del instructor del caso, Fernández Valcarce no cree que el contenido de esas grabaciones fuera utilizado por Garzón «para dirigir o variar la investigación» sobre la presunta «trama».




