Doce de los trece detenidos por los incidentes protagonizados por unos 150 incontrolados que, al término de la marcha convocada por la organización Juventud Sin Futuro, cortaron el tráfico y protagonizaron actos vandálicos la noche del jueves, han pasado su segunda noche en los calabozos. Hoy serán puestos a disposición judicial.Todos son estudiantes, de entre 18 y 38 años, y entre ellos, solo hay una mujer. El único menor arrestado, que está a punto de cumplir los 17 años, fue trasladado al Grume la noche de los hechos y después se hizo cargo de él la Fiscalía de Menores.
A todos ellos, a los que se les vincula con los antisistema y grupos anarquistas y comunistas, se les acusa de desórdenes públicos al término de la manifestación convocada para protestar por los recortes del Gobierno central y que congregó a unas 3.000 personas. Hubo un herido, uno de los detenidos, lesionado en la lluvia de objetos que lanzaron a los agentes.
Rosa Valiente, portavoz de los organizadores, indicó a ABC que los incontrolados son ajenos a su movimiento. Se mostró satisfecha con la respuesta obtenida y aseguró que «esto es el principio, vamos a abrir un ciclo de movilizaciones a nivel nacional. La primera será el 15 de mayo a iniciativa de ¡Democracia real ya! que se está moviendo a través de las redes sociales». Bajo el lema, «Toma la calle», invita a desempleados, mal remunerados, subcontratados y jóvenes a exigir un cambio de rumbo.
Valiente explica que Juventud Sin Futuro ha nacido en la Universidad y en el entorno estudiantil pero que se han ido sumando asociaciones de vecinos, de trabajadores y otras relacionadas con la cultura. Niega que sean «ni-ni», sino «sin- sin»: sin casa, sin curro y sin futuro.



