Las consecuencias de la crisis económica que atraviesa España han llegado ya a los más pequeños. Uno de cada cuatro niños menores de 16 años que viven en la ciudad de Valencia y su área metropolitana viven en una situación de desprotección y riesgo de exclusión social, lo que se denomina «pobreza relativa», debido a la falta de ingresos de sus familias. Así lo explicó ayer Rodrigo Hernández, delegado de Save The Children en la Comunidad Valenciana, una de las 21 entidades sociales encargadas de desarrollar CaixaProinfancia, un programa que tiene como objetivo garantizar la promoción socioeducativa del menor en riesgo o situación de exclusión.
Este programa puesto en marcha en 2007 ya ha llegado a 13.619 niños menores de 16 años y 8.491 familias valencianas, lo que se traduce en una inversión de más de 13 millones de euros por parte de la Obra Social «La Caixa» con el objetivo de romper el círculo de la «pobreza hereditaria». El impacto de este programa ha sido analizado en un estudio de la Fundación Foessa, presentado ayer y que destaca que las dimensiones de la exclusión del empleo (paro de larga duración o empleo irregular) y de la vivienda (hacinamiento, insalubridad o gastos excesivos) son las de mayor incidencia en las familias atendidas por el programa.
Según el informe, el 64,1 por ciento de los hogares que reciben ayudas del programa tiene a todos su activos en paro y cerca del 66 por ciento vive en régimen de alquiler. Además, señala que de los hogares incluidos en el estudio, en un 17 por ciento de los casos alguno de sus miembros ha recibido malos tratos, en el 4,5 por ciento hay una adolescente que está a punto de ser madre sin pareja, y en casi el dos por ciento alguien en el hogar ha tenido problemas con las drogas o antecedentes penales.




