SEVILLA
«Un jarro de agua helada». Así definió el abuelo de Marta del Castillo, José Antonio Casanueva, la sensación experimentada por la familia al conocer la sentencia. Pero el padre de la joven iba aún más allá. Antonio del Castillo aseguraba ayer a ABC que está convencido de que la calificación subsidiaria presentada por la fiscal pidiendo solo una condena por encubrimiento, ha influido en la sentencia. «La fiscal lo hizo bien en el juicio, pero al final metió la pata porque era como decir que no estaba segura», criticó el progenitor que también cree que la postura del Ministerio Público se debió a que «quería quedar bien».
El padre aseguró que la familia está «indignada», ya que si consideraba que los seis años eran «irrisorios», la condena a tres le parece «una vergüenza». En este sentido, se preguntó «dónde está el trabajo de la Policía» que, a su juicio, se esforzó en coger todas las pruebas posibles aunque fueran «minúsculas» y aunque los presuntos asesinos hubieran limpiado las huellas a conciencia.
Según el padre, se trata de «un dolor más» añadido al hecho de que no haya aparecido el cuerpo de su hija y a que los asesinos tampoco se hayan arrepentido. Para Antonio del Castillo, lo que ha ocurrido con la sentencia «no pasa en ningún sitio» e insistió en que se avergüenza «de ser español».
Los padres, que recurrirán el fallo, seguirán recogiendo firmas para cambiar la Ley del Menor y ya planean llevarlas hasta Estrasburgo. «A ver si el tribunal europeo le da un tirón de orejas al Gobierno», afirmó. Para el padre, el juez «ha sido un poco Salomón» porque esa no es la Justicia que esperaban. Además, insistió en la inconstitucionalidad de que se celebren dos juicios por el mismo crimen.




