La profanación de la capilla de la Universidad Complutense destapada por ABC llegó ayer al ámbito de la política nacional con la contundente exigencia de detenciones por parte del PP al Ministerio del Interior. La «número dos» del partido, María Dolores de Cospedal, no dejó lugar a dudas: el ministro Rubalcaba debe hacer «lo que esté en su mano» para detener a los responsables del asalto a la capilla del campus universitario de Somosaguas, donde un grupo de jóvenes radicales organizó una profanación que quedó «inmortalizada» en imágenes colgadas en la red, finalmente retiradas para evitar identificaciones. «No se pueden consentir este tipo de actuaciones», subrayó.
Cospedal hizo estas declaraciones ayer en rueda de prensa al término de la reunión de la Junta Directiva Nacional del PP y reclamó la misma diligencia al Rectorado. «Debería plantearse —indicó— qué tipo de actuaciones pueden dar lugar a que se produzcan sucesos de estas características», en referencia a una supuesta dejación de funciones del actual equipo rector de la Universidad Complutense.
Carlos Berzosa, Rector de la institución, tachó las declaraciones de Cospedal como «un tanto desmesuradas». «No se puede instrumentalizar políticamente y en campaña electoral un acto como el del pasado jueves porque la universidad y el Rector son los primeros que sufren las consecuencias de un episodio de esa índole», apostilló. Respecto al hecho de emprender medidas legales para detener a los autores de la «profanación», como los propios asaltantes titularon su hazaña al colgar las imágenes en la red, Berzosa se limitó a afirmar: «No creo que haya que detener a estas personas ni limitar su responsabilidad. Si han cometido un delito penal, eso lo tendrá que determinar un juez. Creo que hay que actuar y tomar las medidas oportunas, pero soy de los que defienden que se es inocente hasta que se demuestre lo contrario».
Harto de ataques
El máximo dirigente de la Complutense también contestó a la secretaria general popular respecto a la acusación de dejación de sus deberes. Para ello, Berzosa mostró su hartazgo ante el hecho de que se arremeta contra su persona con sucesos como el de la capilla. «Que no se diga que qué se hace en la universidad porque los alumnos son mayores de 18 años y responsables de sus actos. Esto no es una guardería. Tenemos 80.000 estudiantes, a los que es difícil controlar. Sin duda, los que protagonizaron el asalto no representan a la mayoría».
Ayer, nada más llegar a la Universidad Complutense, lo primero que hizo Berzosa, según informó, fue poner en marcha la investigación interna para identificar a los autores del incidente. «Estoy indignado con los hechos ocurridos. En este momento, lo prioritario para mí es detectar a los culpables», explicó a este diario. El Rector descartó interponer una denuncia por este presunto delito, pero informó de que sí se ha puesto una por las pintadas «intolerantes» que aparecieron en la fachada de la capilla «por el contenido de las mismas».
Quince días
El expediente informativo que se ha hecho llegar a la Inspección de Servicios de la Universidad tardará unos quince días en elevar un dictamen o recomendación al Rector para abrir o no expedientes disciplinarios. Ya se sospecha quiénes son los autores: la asociación ultraizquierdista Contrapoder, pero falta poner nombres y apellidos. «Vamos a seguir nuestros propios procedimientos. Después de la instrucción, ejecutaremos. El Arzobispado no ha puesto ninguna denuncia. Nosotros tampoco lo haremos», explicó el Rector.
La consejera de Educación, Lucía Figar, quien ya manifestó a ABC su rechazo por el estado de degradación que está sufriendo la Complutense, insistió ayer en depurar mejor las responsabilidades: «No puede ser que el Rector únicamente abra expediente disciplinario cuando le insultan a él —en referencia al altercado que sufrió Berzosa el año pasado—. Hay que sancionar todos los comportamientos inadecuados».
El Arzobispado de Madrid elevó una queja formal al Rectorado de la universidad para que investigase lo sucedido en sus instalaciones del campus de Somosaguas. Hoy se prevé que la Diócesis debata sobre si interponer o no una denuncia por los hechos ocurridos.



