Las explosiones de los reactores uno y tres de la central de Fukushima, provocadas por el terremoto y posterior tsunami que asoló Japón el viernes, se suman a la larga lista de catástrofes nucleares acaecidas a lo largo de la historia: central de Chalk River (Canadá), en 1952; Chelliabinsk-40 (URSS), en 1957; Three Mile Island (Estados Unidos), en 1979, Chernóbil (URSS) en 1986… o el producido hace menos de cuatro años en la central nuclear de Kashiwazaki-Kariwa, también en Japón, después de otro fuerte terremoto. [Sigue en directo las noticias sobre el terremoto de Japón]
«Ha habido dos fugas radiactivas y se han detectado 50 fallos de funcionamiento»
Según informaron las televisiones niponas, tres de los reactores de la planta se detuvieron automáticamente como consecuencia del terremoto, lo que no impidió que se declarara un incendio en el reactor número tres, que tenía capacidad para producir 1,1 millones de kilovatios. Aunque la Compañía Eléctrica de Tokio, propietaria de la central, negó al principio que se hubiera producido fuga alguna, reconoció más tarde que se había vertido al mar 1,5 litros de agua contaminada. Un día más tarde, admitió finalmente que la fuga radiactiva había sido mucho mayor de lo anunciado al primer momento, en concreto, 1.200 litros de agua con materiales radiactivos que fueron a parar directamente al Mar de Japón. «Ha habido dos fugas radiactivas y se han detectado 50 fallos de funcionamiento en los reactores», reconoció un portavoz de la empresa.
Aquel terremoto puso en evidencia los fallos de seguridad nuclear en Japón, cuyo Gobierno tuvo que tomar cartas en el asunto, criticando duramente a la Compañía Eléctrica de Tokio por no haber sido «lo suficientemente rápida» en dar la voz de alarma.
De Chalk River a Three Mile Island
En Chelliabinsk-40, decenas de miles de personas fueron expuestas a la radiación
Muy al contrario de la explosión en la central secreta de Chelliabinsk-40, en la antigua URSS, el 30 de septiembre 1957, que acabó con la vida de 200 muertos y provocó que decenas de miles quedaran expuestas a la radiación. Aquel accidente nuclear, considerado el más devastador después de Chernobyl, contaminó 90 kilómetros cuadrados con estroncio y obligó a las autoridades a evacuar a un total de 10.000 personas.
El 28 de marzo de 1979 se produjo el peor accidente nuclear de la historia de Estados Unidos, que no causó, en cambio, víctimas mortales. La planta de la central de Three Mile Island (Harrisburg, Pensilvania) registró problemas en el sistema de refrigeración de un reactor, que se agravaron a causa de una serie de errores humanos y mecánicos, provocando que se llegara a la fisión del núcleo. Miles de habitantes fueron evacuados ante la nube radiactiva que se formó, de unos treinta kilómetros de longitud.
Chernóbil, ¿lejos de Fukushima?
En Chernóbil, fue lanzada a la atmósfera radiactividad equivalente a 500 bombas de Hiroshima
La explosión de uno de los reactores de la central ucraniana, en la antigua URSS, ocasionó que fueran esparcidas a la atmósfera unas 200 toneladas de material fisible con una radiactividad equivalente a entre 100 y 500 bombas atómicas como la que fue lanzada sobre Hiroshima. Aunque las víctimas no están muy claras 25 años después, muchos expertos creen que Chernóbil mató a más de 100.000 personas en Ucrania, Rusia y Bielorrusia, cifra que organizaciones ecologistas, como Greenpeace, elevan hasta 200.000.
El Gobierno japonés rápidamente ha querido marcar las distancias con Chernóbil, y su portavoz, Yukio Edano, ha descartado la posibilidad de que se hayan producido «fugas masivas» de radiactividad en Fukushima. A pesar de ello, la Agencia de Seguridad Nuclear nipona ya ha evacuado de la zona a más de 215.000 personas en 20 kilómetros a la redonda.












