Ante la adversidad, imaginación, debieron pensar los novios. Con más de 500 invitados llegados desde lugares como New York Korea, decidieron tirar de tecnología para salvar la situación. Celebrarían su boda vía Skype, el popular servicio de telefonía IP, a pesar de no tener constancia de ningún precedente. Alguien, siempre, ha de dar el primer paso.
Dos pantallas gigantes se encargaron de mostrar a los congregados en la iglesia la imagen de Kim, el novio, desde su habitación en el Hospital UCI Medical Center de Orange. Cinco cámaras, todo lujo de detalles. La ceremonia, cuentan los novios, contó con algunos problemas técnicos imprevistos; nada que unos invitados llegados desde tan lejos no supieran perdonar, teniendo en cuenta el esfuerzo de los prometidos.
Encontramos la peculiar historia de Kim y Oh en el blog GeeksRoom, de la mano de Eduardo Wheeler. Lo que Skype ha unido...









