La mítica Derbi se queda sin gasolina. Fabricante de motocicletas desde 1922, la legendaria marca dejará de producir vehículos en su planta de Martorelles (Barcelona) el próximo mes de julio, según confirmó ayer a los representantes de los trabajadores la dirección de Piaggio, propietaria de la firma. La matriz italiana, que se hizo con Derbi en 2001 tras comprar la propiedad a la familia fundadora Rabassa, confirmó ayer que el consejo de administración había aprobado el lunes la reestructuración de su presencia en España, un eufemismo para certificar el cierre de la fábrica de Martorelles y el traslado de la producción a las plantas en Italia.
El cierre implica el despido de 178 trabajadores fijos más otros 30 fijos discontinuos, una destrucción de empleo que entre la plantilla ya se contemplaba como una posibilidad.
La decisión, inamovible
Pese a que tanto CC.OO como UGT recordaron a Piaggio que la planta de Martorelles «no tiene pérdidas económicas y es una de las más eficientes del grupo», la decisión de la marca italiana parece inamovible. El hecho de trasladar la producción a Italia, donde según los sindicatos el coste de la mano de obra directa e indirecta es mayor que aquí, es «una falta de respeto», que además dinamita el acuerdo que hace un año firmaron con la marca por el que Piaggio se comprometía a mantener el empleo y a hacer reformas para mejorar la competitividad.
Sea como fuere, desde que en 2011 se hiciese con Derbi, la marca catalana ha ido perdiendo cuota de mercado en España, tanto por el mayor impulso que se dio a otras marcas del grupo como Vespa o Aprilia, como por las sucesivas regulaciones que han afectado a los vehículos de dos ruedas. La posibilidad de conducir motos de hasta 125 CC únicamente con el carnet de conducir convencional ha implicado que el ciclomotor —especialidad de Derbi— haya perdido el peso que tradicionalmente ha tenido en España.
El departamento de Empresa de la Generalitat reconoció a ABC que tanto en 2006 como en 2009 Piaggio recibió ayudas económica para el desarrollo de proyectos de I+D en Derbi y, aunque no pudieron precisar la cantidad, señalaron en todo caso que fue esta modesta. Con el fin de Derbi en Cataluña, la industria de la motocicleta recibe un nuevo golpe tras el ya anunciado cierre de Yamaha (388 despidos), que traslada la producción de su fábrica en Palau-solità a Francia.







