JOSÉ MARÍA RUIZ MATEO
Abogado
—Las agresiones en los centros sanitarios son cada vez más frecuentes. ¿En qué ámbito se dan más?
—Se producen tanto en Atención Primaria como en Urgencias. No existe un patrón fijo de actuación en el agresor. Afortunadamente, es una pequeña parte de la población la que comete tales actos y más concretamente de un nivel social y/o cultural bajo. En ocasiones ante estos sucesos se traslada al profesional del centro, siendo la solución más bien un «castigo», porque tienen que renunciar a su plaza y sin haber desencadenado la situación. Mejor sería trasladar fuera al usuario/agresor, que no fuera atendido en el centro que le corresponde.
—¿Está dando la Justicia una respuesta adecuada?
— Sí, porque han pasado de ser simples faltas a delito. Además, prácticamente todas las denuncias terminan en sentencia condenatoria.
—Se puede hacer algo más desde el ámbito jurídico?
—Más bien, desde el administrativo. La Administración ha sido consciente más bien tarde que pronto de la necesidad de proteger a sus trabajadores. No estábamos ante casos anecdóticos como se decía desde algunas instancias, sino numerosos y realmente graves.



