La feria internacional ARCOmadrid de arte contemporáneo tiene este año a Rusia como principal invitada. Acuden ocho prestigiosas galerías (Aidan, Anna Nova, Arka, GMG, M & J Guelman, Marina Gisich, Paperworks y XL) de Moscú, San Petersburgo y Vladivostok. En el apartado instituciones estarán presentes diez museos y centros de arte privados, entre ellos el Hermitage de San Petersburgo, el Museo de Arte Moderno de Moscú, además de las salas “Garage” y “Vinzavod”.
Daria Pírkina, comisaria de Fucus-Rusia, ha participado en la selección de las galerías y obras que se expondrán en ARCOmadrid. Sostiene que “está lo más representativo del arte contemporáneo ruso actual”. Según sus palabras, “no podemos hablar de tendencias sino de estrategias individuales”.
Pírkina prefiere clasificar los artistas, no por corrientes, sino por generaciones. “Se puede hablar de los conceptualistas de los años 80, de lo que se hizo en los 90 y de los creadores que surgieron con el comienzo del nuevo milenio”, precisa la comisaria de Focus-Rusia.
Entre los primeros nombra a Ígor Makarévich, en el segundo grupo generacional sitúa a Oleg Kulik, uno de los fotógrafos más sobresalientes durante los turbulentos años que siguieron a la desintegración de la URRS, y entre los más jóvenes cita a Andréi Kuzkin.
Los trabajos de estos tres artistas podrán contemplarse y adquirirse a partir del 16 de febrero en ARCOmadrid. Makarévich, que utiliza todo (pintura, fotografía, video, escultura) y actúa sobre cualquier soporte material, presenta uno de sus trabajos en madera. Llega de la mano de la galería moscovita XL, al igual que Kulik con sus monos disecados.
Anna Nova (San Petersburgo) trae esculturas conceptualistas de Kuzkin y un impresionante dibujo en papel carbón de Haim Sokol. De la antigua capital imperial rusa es también la galería Marina Gisich, que ofrecerá a los asistentes a la feria madrileña oleos de Kerim Ragímov y Vladímir Kústov. Los primeros realizados en color rojo dentro del proyecto “humanos”.
El resto de las galerías son todas de Moscú, salvo Arka (Vladivostok). La regenta Viera Glazkova, que es además la representante de Olga Kiseleva. Sus instalaciones y vídeos se exhibirán en ARCOmadrid. Kiseleva vive habitualmente en París.
Guelman propondrá a los posibles compradores “Kapitolina”, una composición en óleo sobre piel de vaca de Iliá Chichkan, y las originales instalaciones en hierro forjado de Dmitri Gútov. Cuando se miran de frente parecen dibujos y uno de los que podrán admirarse es un hombre sentado con sombrero, perteneciente al ciclo “Rembrandt”.
Paperworks nos propondrá los oleos “Rita” y “Marina” de la pareja Alexánder Vinográdov y Vladímir Dubossarsky, los scateboard acrílicos de Valeri Chtak y las fotografías de Serguéi Sapózhnikov. GMG tendrá en su caseta las creaciones de Alexandra Paperno y Olga Chernisheva.
También son todas mujeres las artistas cuyas obras mostrará Aidan. Son cinco en total y muy jóvenes: Anya Zhólud (instalaciones de alambre), Evguenia Chuikova (laca de uñas sobre acero oxidado), Elena Berg (fotografías y cuadros con materiales plásticos), Oksana Mas (pinturas, fotos e instalaciones) e Irina Davis (acuarela sobre fotos de pin-up girls al estilo ruso). Davis tendrá en Madrid una pin-up llamada Ksiusha (Ksenia).
Pírkina comenta que el arte ruso contemporáneo “sigue en imparable expansión”, aunque reconoce que, debido a la inmensa cantidad de artistas existentes, “no hay mercado para todos”. Pese a los problemas habidos en los últimos años con algunas exposiciones, calificadas de “impúdicas” por la Iglesia Ortodoxa o por el propio poder, la especialista cree que en su país “hay libertad y margen suficiente para la expresión artística”.
Pírkina subraya la “enorme importancia” que está teniendo para el arte contemporáneo ruso la aparición de centros privados como “Vinzavod” o “Garage”, abiertos en Moscú en 2007 y 2008 respectivamente. “Vinzavod” lo lleva Sofía Trótsenko y “Garage” Daria Zhúkova, pareja del multimillonario Román Abramóvich. Ambas estarán en ARCOmadrid. Abramóvich, aficionado al fútbol y a coleccionar mansiones y yates, se ha convertido en uno de los principales mecenas del arte ruso.


