Sobre la reciente modificación de la legislación sobre el voto de los residentes ausentes, Soria dijo que le parecía «muy bien», aunque en el caso de las autonómicas está de acuerdo con que se mantenga el derecho a voto, «porque los gobiernos autónomos como el de Canarias toman decisiones que afectan a los emigrantes» de las Islas. Pero en el caso de los municipios o cabildos insulares sí le parece apropiado, porque los emigrados «no están en contacto con la realidad de sus ciudades o islas de origen y finalmente ocurre que esos votos condicionan mayorías insulares y municipales de manera crucial».
Una de las claves de las próximas elecciones será la cantidad de gente que acuda a las urnas, ya que dijo estar convencido de que el abstencionismo tradicional en Canarias perjudicaría las perspectivas de su partido. «En el año 1995, obtuve una mayoría absoluta de 15 concejales con 85.000 votos en Las Palmas de Gran Canaria; en 2007, Jerónimo Saavedra obtuvo también 15 y fue alcalde por mayoría absoluta, pero con solo 65.000 votos, que fueron consecuencia de la alta abstención del votante del PP», sostuvo. Si el PP obtuviese ese primer puesto que augura y que confirmaría las encuestas que dijo manejar, «al día siguiente de las elecciones» tomará la iniciativa de formar el gobierno: «Yo no voy a poner el cerrojo a ningún tipo de pactos», anticipó. Aunque no descarta que haya un pacto distinto al que ha habido tradicionalmente, «que es el de CC con el PP o CC con el PSOE», porque si aceptara eso dijo que se estaría «resignando a que CC siempre tendrá una silla en esos pactos», y «desde luego» prefiere no aceptar eso, la probabilidad de un pacto entre el PP y el PSOE en Canarias «es baja» en estos momentos. «Estaríamos a apenas ocho meses de las elecciones generales y no parece que sea un escenario probable. Pero no lo descarto», afirmó.
Sobre lo que quedará como tarea para el próximo gobierno canario, no dudó en señalar la reducción del sector público. «Las 50 empresas, fundaciones y organismos, deberán quedar en 24, además de un redimensionamiento para pasar de 10 a 8 consejerías y después a 6, con la mitad de las viceconsejerías; y a las direcciones generales otro tanto», explicó.




