Igual que muchos visitan el Valle del Jerte y les entran unas ganas locas de escribir sonetos garcilasianos, otros pisan Los Ángeles y se ponen a rodar dramas corales estilo «Vidas cruzadas» como posesos. Ahora es Wayne Kramer («The cooler») quien deshoja la «magnolia» a ver si el flabiol de «Crash» suena por casualidad. Pero no.
Porque este manojo de salmonetes ahumados con la problemática de la inmigración de fondo es una excusa para mostrarnos panorámicas aéreas del Downtown, tópicos catetillos, banderazas y el cuerpo serrano de Alice Eve. Eso, y hacernos añorar a «The visitor». Harrison, tienes 68 tacos, 680 millones y tres iconos insuperables. Déjalo ya, hombre.


