Será el 17 de mayo cuando los cinco miembros de la Ryder Cup Europe (LLP) elijan la sede del torneo para 2018. Se trata de la competición de golf más importante de la historia y del tercer evento deportivo más seguido del planeta, sólo por detrás de los Mundiales de fútbol y los Juegos Olímpicos. Tres Cantos sueña con acoger la prueba. Este municipio del norte de Madrid se ha convertido en la baza española para que nuestro país vuelva a recibir al torneo, tras la experiencia de Valderrama en 1997. Alemania, Francia, Portugal y Holanda quieren cruzarse en su camino. Para ganarse a la organización, la candidatura nacional ha proyectado un campo «cinco estrellas». De lujo. Será el primer recorrido del mundo diseñado según las necesidades de esta competición. El primer campo con sello Ryder Cup.
El británico Robin Hiseman, del prestigioso estudio European Golf Design (EGD), ha sido el «padre» de la obra. El campo se construirá en la finca Valdeloshielos. La parcela tiene una superficie de 228 hectáreas, de las que el campo sólo ocupará la mitad. «El resto se reservará para construir un parque natural», según apunta Jesús Moreno, tercer teniente de Alcalde y concejal de Urbanismo, Obras y Servicios de Tres Cantos.
Calles anchas y largas
El recorrido, de 18 hoyos, se ha adaptado a las características que exige esta competición: calles más anchas y largas para que el público tenga espacio para seguirla en directo; anfiteatros naturales alrededor de los hoyos para disfrutar cómodamente de los «greenes» sin necesidad de instalar gradas; numerosas zonas destinadas al «hospitality» para atender a jugadores, patrocinadores, público, etc... «El campo —comenta Moreno— se ha diseñado pensando en un evento de esta categoría». Algunos de los hoyos, incluso, han sido bautizados con peculiares nombres. El 2, por ejemplo, se llama «El Púlpito» porque tiene la salida en alto y la llegada a bandera es cuesta abajo. Al 16 se lo conoce como «La Plaza de toros» ya que todo el hoyo está rodeado por gradas, como los cosos taurinos. El 18 es «Citadel» ya que por su orografía parece una fortaleza diseñada para proteger la Casa Club, que se encuentra al fondo.
La guinda del campo, sin embargo, se encuentra en su cara Este, junto a los hoyos 15 y 16, donde se ha reservado una vasta superficie de terreno para construir un hotel de lujo. «Es uno de los requisitos que nos exige la Ryder», apunta el edil de Urbanismo de Tres Cantos. El establecimiento será de cinco estrellas y estará prácticamente conectado con la zona de «pitch and putt», compuesta por nueve hoyos «pares 3». Está previsto que en él puedan alojarse, si lo desean, los dos equipos para hacer un poco más cómoda su estancia.
La organización ha visitado en varias ocasiones el proyecto de Tres Cantos. La última, sin ir más lejos, fue la semana pasada. La intención era revisar el proyecto y ver si había cambiado algo respecto a la última toma de contacto que se produjo antes del pasado verano. «Están encantados con nuestro proyecto», comenta Moreno. El Ayuntamiento que dirige José Folgado está decidido a apostar muy fuerte por él. Tan convencido está de que el golf puede marcar el futuro de su municipio que ha decidido construir el campo aunque no se consiga la Ryder Cup.
En caso de derrota, será a la vuelta de las elecciones, comenta Jesús Moreno, cuando el Consistorio se ponga manos a la obra. «No nos costará ni un euro, ya que sacaremos una concesión para su construcción y explotación», apunta el edil. Lógicamente, el proyecto será sensiblemente retocado respecto al que se ha diseñado para acoger la competición entre Estados Unidos y Europa, ya que por ejemplo no se necesitaría tanto espacio para los «hospitality».
Inauguración en 2014
Si Tres Cantos se hace con la sede de la Ryder, la maquinaria comenzará a rodar a pasos agigantados. Y es que el campo, por imperativo de la organización, tendría que estar concluido cuatro años antes de disputarse el torneo. Es decir, debería inaugurarse en 2014, año en el que podría disputarse la Ryder Cup junior. Desde entonces, y hasta 2018, el campo acogería importantes torneos del Circuito Europeo para que fuera asentándose y pudiera recibir a los dos combinados en las mejores condiciones posible. Esto obligaría al municipio a ponerse en marcha casi en este mismo año. Advierten que el movimiento de tierras será mínimo ya que la orografía de la finca ya prevé todas las subidas y bajas recogidas en el proyecto.
La decisión se conocerá en apenas tres meses. Cinco días antes de las elecciones municipales, Tres Cantos sabrá si le ha tocado el gordo: la última Ryder reportó unos 240 millones en beneficios. Cálculos del Gobierno regional estiman que esta cifra puede incrementarse hasta los 500 millones para 2018.
Moncloa y Sol ofrecen garantías
Será el 17 de mayo cuando los cinco miembros de la Ryder Cup Europe (LLP) elijan la sede del torneo para 2018. Se trata de la competición de golf más importante de la historia y del tercer evento deportivo más seguido del planeta, sólo por detrás de los Mundiales de fútbol y los Juegos Olímpicos. Tres Cantos sueña con acoger la prueba. Este municipio del norte de Madrid se ha convertido en la baza española para que nuestro país vuelva a recibir al torneo, tras la experiencia de Valderrama en 1997. Alemania, Francia, Portugal y Holanda quieren cruzarse en su camino. Para ganarse a la organización, la candidatura nacional ha proyectado un campo «cinco estrellas». De lujo. Será el primer recorrido del mundo diseñado según las necesidades de esta competición. El primer campo con sello Ryder Cup.
El británico Robin Hiseman, del prestigioso estudio European Golf Design (EGD), ha sido el «padre» de la obra. El campo se construirá en la finca Valdeloshielos. La parcela tiene una superficie de 228 hectáreas, de las que el campo sólo ocupará la mitad. «El resto se reservará para construir un parque natural», según apunta Jesús Moreno, tercer teniente de Alcalde y concejal de Urbanismo, Obras y Servicios de Tres Cantos.
Calles anchas y largas
El recorrido, de 18 hoyos, se ha adaptado a las características que exige esta competición: calles más anchas y largas para que el público tenga espacio para seguirla en directo; anfiteatros naturales alrededor de los hoyos para disfrutar cómodamente de los «greenes» sin necesidad de instalar gradas; numerosas zonas destinadas al «hospitality» para atender a jugadores, patrocinadores, público, etc... «El campo —comenta Moreno— se ha diseñado pensando en un evento de esta categoría». Algunos de los hoyos, incluso, han sido bautizados con peculiares nombres. El 2, por ejemplo, se llama «El Púlpito» porque tiene la salida en alto y la llegada a bandera es cuesta abajo. Al 16 se lo conoce como «La Plaza de toros» ya que todo el hoyo está rodeado por gradas, como los cosos taurinos. El 18 es «Citadel» ya que por su orografía parece una fortaleza diseñada para proteger la Casa Club, que se encuentra al fondo.
La guinda del campo, sin embargo, se encuentra en su cara Este, junto a los hoyos 15 y 16, donde se ha reservado una vasta superficie de terreno para construir un hotel de lujo. «Es uno de los requisitos que nos exige la Ryder», apunta el edil de Urbanismo de Tres Cantos. El establecimiento será de cinco estrellas y estará prácticamente conectado con la zona de «pitch and putt», compuesta por nueve hoyos «pares 3». Está previsto que en él puedan alojarse, si lo desean, los dos equipos para hacer un poco más cómoda su estancia.
La organización ha visitado en varias ocasiones el proyecto de Tres Cantos. La última, sin ir más lejos, fue la semana pasada. La intención era revisar el proyecto y ver si había cambiado algo respecto a la última toma de contacto que se produjo antes del pasado verano. «Están encantados con nuestro proyecto», comenta Moreno. El Ayuntamiento que dirige José Folgado está decidido a apostar muy fuerte por él. Tan convencido está de que el golf puede marcar el futuro de su municipio que ha decidido construir el campo aunque no se consiga la Ryder Cup.
En caso de derrota, será a la vuelta de las elecciones, comenta Jesús Moreno, cuando el Consistorio se ponga manos a la obra. «No nos costará ni un euro, ya que sacaremos una concesión para su construcción y explotación», apunta el edil. Lógicamente, el proyecto será sensiblemente retocado respecto al que se ha diseñado para acoger la competición entre Estados Unidos y Europa, ya que por ejemplo no se necesitaría tanto espacio para los «hospitality».
Inauguración en 2014
Si Tres Cantos se hace con la sede de la Ryder, la maquinaria comenzará a rodar a pasos agigantados. Y es que el campo, por imperativo de la organización, tendría que estar concluido cuatro años antes de disputarse el torneo. Es decir, debería inaugurarse en 2014, año en el que podría disputarse la Ryder Cup junior. Desde entonces, y hasta 2018, el campo acogería importantes torneos del Circuito Europeo para que fuera asentándose y pudiera recibir a los dos combinados en las mejores condiciones posible. Esto obligaría al municipio a ponerse en marcha casi en este mismo año. Advierten que el movimiento de tierras será mínimo ya que la orografía de la finca ya prevé todas las subidas y bajas recogidas en el proyecto.
La decisión se conocerá en apenas tres meses. Cinco días antes de las elecciones municipales, Tres Cantos sabrá si le ha tocado el gordo: la última Ryder reportó unos 240 millones en beneficios. Cálculos del Gobierno regional estiman que esta cifra puede incrementarse hasta los 500 millones para 2018.






