Medio millón de euros gastados en propaganda «partidista» del Plan E. El Partido Popular acusó ayer al equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Logroño (PSOE-Partido Riojano) de haber derrochado esta cantidad en publicitar el plan estatal. Los populares aludieron en concreto a los más de 30.000 euros que ha costado una exposición sobre las obras realizadas a cuenta de los fondos de dicho plan concedidos por el Estado y en la que el PP aprecia «un claro ejemplo» de «despilfarro de fondos públicos en propaganda partidista», afirmó el concejal Javier Merino.
Al citado importe de la muestra —de los cuales 11.800 euros fueron para el montaje y cerca de 20.000 para el diseño e impresión de los carteles—, sumó otros dos mucho más cuantiosos y que también han sido cuestionados por los populares: 350.000 euros a cargo del 1 por ciento ya marcado en los contratos del Plan E y 144.000 euros en vallas de obra. Merino explicó que en estas vallas, que en Logroño han sido 72, la información que se daba era el importe de la obra, en qué iba a consistir, el nombre de la empresa que la ejecutaba «y sobre todo las administraciones que la pagaban y gestionaban».
Datos «que se repiten prácticamente en los nuevos treinta y dos displays encargados para la exposición que han elaborado en este periodo previo a elecciones» y que ha costado los más de 30.000 euros mencionados. No se quedó ahí la denuncia del PP, que también aludió a otros gastos que el bipartito logroñés «está realizado a cargo del dinero público con un interés exclusivo de sus partidos», de forma que «están utilizando el dinero de todos los logroñeses para hacerse la campaña electoral».
Es lo que piensa el PP que está ocurriendo también con la publicidad sobre el soterramiento insertada en vallas, marquesinas, cuñas de radio e incluso en los billetes de aparcamiento. Los populares critican que «el engaño que pretenden cale entre el electorado es que ellos son los artífices de este proyecto, cuando es fruto del convenio firmado en 2002 por tres administraciones del PP y las obras empezaron en septiembre de 2007, dándose la casualidad de que en junio de ese año hubo un cambio de Gobierno en el Ayuntamiento». Los populares defienden que socialistas y regionalistas «se subieron a un tren que estaba en marcha» y de este modo «armaron una nueva mentira que están propagando» en diversos soportes.
Reducción de ayudas
Pero, para el PP, la actitud «es aún más reprochable» si se comparan «las partidas que han reducido o para las que el alcalde socialista asegura no tener dinero». «Así, estamos ante el gasto y el despilfarro frente al recorte social», dijo Merino. En este sentido, mencionó la desaparición de las ayudas para parados, la reducción de las ayudas al alquiler, los incumplimientos con los funcionarios y la deuda con numerosas familias por el impago de las ayudas a la guardería, las denominadas «chiquibecas».




