Un menor de edad de nacionalidad china fue liberado ayer por la Policía en Alcalá de Guadaíra después de permanecer cuatro días secuestrado por un grupo de cinco compatriotas suyos que exigían por su rescate un millón de euros. Los secuestradores habían elegido al muchacho, de 17 años, por ser hijo de un próspero industrial chino propietario de varios bazares y al menos un almacén de productos de los que se venden en este tipo de establecimientos.
El secuestro había sido perpetrado en un polígono industrial de los alrededores de Sevilla, justo en el momento en que el menor salía del almacén propiedad de su padre, desde el que se surtía el resto de los negocios de la familia.





