Tal como anunció la presidenta del Parlament, Núria de Gispert, tras tomar posesión del cargo, la Cámara catalana recortará sus gastos para dar ejemplo en una época de fuerte crisis económica en la que el ciudadano se ve obligado a apretarse el cinturón.
Entre las medidas aprobadas por la Mesa del Parlamento autonómico figura la reducción de su flota de coches oficiales, que pasa de 16 a 8, lo que supone un ahorro de 500.000 euros. A este descenso ha contribuido la propuesta del primer secretario de la Mesa de la Cámara catalana, Jordi Cornet (PP), de que los coches de los presidentes de los grupos parlamentarios no sean financiados por el Parlamento autonómico, sino por sus respectivos partidos. Asimismo, Cornet ha renunciado a su coche oficial.
A partir de ahora, la presidenta del Parlamento, Núria de Gispert, y los dos vicepresidentes dispondrán de vehículos oficiales, mientras que la Cámara habilitará una flota de uso común de cinco coches a utilizar en caso de incidencias. Esta reducción tiene lugar después de la gran polémica que provocó la decisión del anterior presidente del Parlament, Ernest Benach (ERC), de «tunear» su coche, es decir, de incorporar accesorios de lujo por valor de casi 10.000 euros en su coche. Benach renunció finalmente a estos lujos después de que ABC destapara el caso.
Obras de ampliación
Asimismo, el Parlament ha decidido rebajar su presupuesto en un 9,5 por ciento respecto al de 2010, que ascendió a 65,5 millones de euros, lo que representa un ahorro de 6,2 millones de euros. Una cifra de reducción similar es la que la Cámara catalana conseguirá con la suspensión de la ampliación de su sede, que consistía en la construcción de un edificio de 16.000 metros cuadrados en terrenos del Zoo de Barcelona. Según explicó Cornet a ABC, estas cifras de ahorro podrían elevarse de aquí al mes de abril, cuando la Mesa presente su proyecto de presupuesto definitivo.
El dirigente del PP destacó que estas medidas son el resultado de un acuerdo entre todos los representantes políticos «con la finalidad de dar ejemplo sin partidismo». Según Cornet, el objetivo de la Mesa es que otros órganos que dependen del Parlament, como las sindicaturas de Greuges y de Comptes, también reduzcan sus gastos en porcentajes similares.
El Parlament también se ha propuesto reducir entre un 25 y un 40% los gastos en actividades protocolarias, viajes y contratos de servicios. El gasto de los viajes de representación de los miembros de la Mesa del Parlament siempre ha sido objeto de un gran secretismo. De hecho, las cuentas del Parlament nunca han sido auditadas y así se lo ha comunicado el presidente de la Sindicatura de Cuentas a Núria de Gispert, quien dijo desconocer este extremo.




