MADRID. La Comisión Constitucional del Senado acaba de aprobar una reforma del Código Penal, a través de una enmienda socialista a la reforma de la Ley de Régimen Electoral General, cuyo texto fue pactado con el PP en el Congreso de los Diputados para impedir a Batasuna que busque subterfugios para colarse en las instituciones, que los delitos de injurias y calumnias no prescriban al año, sino a los cinco años como así se recoge en la norma general. PP y PSOE unieron sus votos para permitir que una mayoría parlamentaria apruebe esta reforma. Esta primera votación no será definitiva hasta que la mayoría del Pleno del Senado la ratifique.
Esta enmienda no estaba prevista presentarla inicialmente, ya que el objetivo era que esta reforma de la Ley General Electoral se tramitara con rapidez en el Senado y así pudiera entrar en vigor antes de las próximas elecciones autonómicas y municipales. La tramitación en la Cámara Alta se refiere a dos reformas, la pactada con el PP referida a Batasuna, y la que afecta a aspectos generales como la votación de extranjeros en las elecciones municipales, la regulación del voto por correspondencia o los debates en televisión y las campañas electorales.
La reforma del Código Penal se aprobó en junio de 2010 y con ella se pretendía castigar con más dureza a teroristas, pederastas y corruptos, estableciendo, además, nuevos delitos como el acoso laboral e inmobiliario, piratería y el de tráfico de órganos.
El senador socialista, Miguel Ángel Urquiza, justificó su voto a favor de este nuevo texto legislativo en que ahora, "más que nunca, hay que mantener la posición unitaria" para "no permitir nunca más que se usen las instituciones democráticas para aprovecharse de ellas. En la lucha contra ETA, hay un antes y un después de la Ley de Partidos ". Urquiza aludió al comunicado de ETA y señaló que "se queda corto y nos ha defraudado".
Desde el Partido Popular, la senadora Rosa Vindel, subrayó que hay que "evitar resquicios".




