Las mediciones sonoras que los técnicos del Ayuntamiento de Madrid realizaron entre el 30 de junio y el 7 de julio de 2010 en la plaza de Chueca arrojaron valores superiores a los 95 decibelios, cifra próxima a la que se registra en el despegue de un avión comercial convencional (entre 120 y 130 decibelios). Esa cantidad supera a los 80 decibelios, marca que el Consistorio había autorizado como máxima para las actividades que el Colectivo de Gays y Lesbianas (Cogam) había previsto en Chueca dentro de la celebración del «Orgullo Gay 2010».
Estas cifras llevaron a los responsables de la Asociación de Vecinos de Chueca a denunciar ante el Ayuntamiento de Madrid la vulneración de la autorización administrativa. Por ello, el Ayuntamiento, en aplicación de la Ley del Ruido, abrió expediente contra los organizadores de las actividades. La superación del umbral acústico autorizado puede suponer para Cogam una sanción de 35.000 euros. En estos momentos, el área municipal de Medio Ambiente está tramitando el expediente; próximamente llamará a denunciantes y denunciados para escuchar sus versiones y, posteriormente, dictaminará si se ha producido una irregularidad y, como tal, si es pertinente la sanción. Los hechos que el Ayuntamiento debe investigar son los relativos, exclusivamente, a las actividades sonoras en Chueca, no al desfile central del festival. En una situación similar se encuentra otra denuncia vecinal, en este caso contra unos grandes almacenes por sus actividades infantiles en las Navidades de 2009.
La Asociación de Vecinos tachó los resultados del impacto acústico de «MADO Orgullo Gay 2010» como «alarmantes»: «Los niveles acústicos alcanzados incumplen la normativa y contravienen de manera muy grave los derechos y la salud de los vecinos afectados». Según se recoge en su web (avchueca.com), a pesar de la reducción del número de actividades y de su horario «los niveles medios acústicos fueron especialmente elevados, registrándose niveles de más de 100dBA durante algunas horas en lugares como la plaza de Chueca. Y niveles mayores a los 80dBA, el límite acústico autorizado, hasta más allá de las 5 AM (a pesar de que el evento debía concluir a las 2.30 AM». Los vecinos también aseguran que en lugares como la plaza de Vázquez de Mella, donde no hubo programación musical, «la influencia del evento supuso que también se superaran los niveles límites autorizados de 80 DBA durante el período nocturno».
El presidente de la Federación estatal de lesbianas, gays y transexuales, Toni Poveda, ha pedido una reunión urgente con el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón y aseguró a Efe que los organizadores hicieron su «mayor esfuerzo por contar con los vecinos y por reducir de forma drástica el ruido, algo que no hace ninguna otra organizadora de fiestas en Madrid». Además, se mostró convencido de que la denuncia «no responde al sentir de los vecinos del barrio», pues cree que estos son conscientes de que estas fiestas se han convertido en «las más importantes de Madrid». «Esta sanción es un error de proporciones incalculables y puede ser un mazazo, pedimos que el Ayuntamiento reaccione, sea justo y sensato en época de crisis», concluyó.



