Nadie mejor que Xavi para dignificar el nombre del Barcelona. Amamantado en La Masía, fiel reflejo de lo que se propone el club azulgrana en su afán por construir los mejores «4» del planeta, Xavi compensó ayer todo su trabajo para igualar a Migueli como el jugador que más veces ha vestido la camiseta azulgrana. Los números reflejan una cifra tremenda, 549 encuentros, y todo apunta a que se va a disparar ya que el catalán todavía tiene 30 años. Si lo respetan sus tendones, hay Xavi para rato.
Sin que el reconocimiento fuera nada espectacular, sí que tuvo la emotividad necesaria. Antes del partido ante el Levante, el club quiso que los dos futbolistas recibieran el calor del público en el centro del campo y Migueli, de apellido Bianchetti, de nombre completo Miguel Bernardo y apodado Tarzán por su manera de entender el fútbol, realizó luego el saque de honor junto a su hijo. En Xavi, encuentra a un digno heredero para que esa marca llegue ahora hasta el infinito. «Le deseo lo mejor. Me superará un campeón del mundo».
Copadas las portadas de los diarios catalanes con el registro de Xavi, sus compañeros le colgaron su taquilla un mensaje de cariño. «Felicidades, Maki», se podía leer. Sobra decir a estas alturas que «Maki», de máquina, es Xavi. «Es un orgullo defender esta camiseta y espero hacerlo muchos años más. Ojalá se traslade todo esto en títulos a final de temporada», explicó, ovacionado en el centro del campo y sonriente con la broma de sus colegas. «Ahora, ser del Barça es un placer. Nos gusta que la gente se sienta identificada con nosotros», añadió. Igual de contento estaba Rosell: «Gente que está hecha en casa, criada en casa, llevan el Barça en la sangre. La fidelidad hoy día es difícil de tener en cualquier empresa del mundo real, y la de Xavi es extraordinaria». Y cariñoso se mostró estuvo Guardiola: «Queríamos ganar por él. Está operado de cruzados, tiene 30 años y ha jugado 549 partidos. Yo estuve muchos años aquí, jugué 300. Lo suyo es una bestialidad».







