SANTIAGO
El nuevo plan de financiación del sistema universitario, aprobado a comienzos de diciembre tras un duro tira y afloja entre los rectores de los tres campus gallegos y la Xunta, destinará un montante de 65 millones de euros al ámbito de la investigación. Así lo dieron a conocer ayer representantes de la Consellería de Educación a través de un comunicado en el que se concretaban las bases de este anuncio.
La intención última del proyecto, como apuntan desde el departamento dirigido por Jesús Vázquez, es fomentar la actividad investigadora y lograr resultados que favorezcan el posicionamiento de las universidades como actores principales en los procesos de innovación tecnológica. De este modo «Galicia se convertirá un lugar atractivo para las empresas tecnológicamente avanzadas y los gallegos y gallegas podrán desarrollar su potencial creativo, laboral e innovador sin que se produzca una fuga de cerebros».
Implantación paulatina
La partida del nuevo plan para investigación será en 2011 del 16,6 por ciento del total de los fondos. Este porcentaje se irá incrementando conforme avancen los ejercicios hasta alcanzar el 40 por ciento en el 2015. Este aumento paulatino se debe a la necesidad de que los centros gallegos cumplan con los tres pilares sobre los que se asientan el programa, de un modo equilibrado y sostenible. Así, el primer paso —que es el que en la actualidad condiciona el reparto de fondos—consistirá en formar a los profesionales. Después, deberán cubrirse objetivos como el desarrollo de la investigación básica y aplicada y el traslado de estos conocimientos a la sociedad. Para completar esta misión, el sistema universitario gallego tiene un quinquenio por delante.
Una de las novedades que este plan 2011-2015 establece, con respecto a la planificación económica anterior, es la financiación por resultados. Y es que a partir de este ejercicio, el reparto de los fondos se vinculará con el cumplimiento por parte de los campus de los compromisos incluidos en el plan de sustentabilidad. En este apartado se valorarán aspectos como la eficiencia en la gestión económica y los resultados por las transferencias tecnológicas.




