Bien sea por arrepentimiento, bien por remordimiento aceptado, los herederos del multimillonario estadounidense Jeffry Picower, uno de los mayores beneficiados por el fraude de Bernard Madoff e íntimo amigo suyo, han llegado a un acuerdo con la Fiscalía de Nueva York para resarcir a las víctimas con 5.460 millones de euros ( 7.200 millones de dólares). La contribución, pese a tratarse de la mayor recuperación de la trama urdida por el estafador condenado a 150 años de prisión, sólo supone una pequeña parte de los 15.200 millones de euros (20.000 millones de dólares que perdieron los ahorradores.
La viuda de Picower, Bárbara, ha sido la encargada de la rúbrica del acuerdo. Su marido murió el año pasado en el fondo de la piscina de su mansión tras sufrir un infarto. Bárbara Picower se comprometió a entregar 3.800 millones de euros (5.000 millones de dólares a Irving Picard, administrador del proceso de liquidación de las sociedades y los bienes de Madoff, y 1.670 millones de euros (2.200 millones de dólares destinados a la oficina del fiscal general del Manhattan mediante el embargo de los beneficios obtenidos con la inversión. Todo ello, sin embargo, irá destinado a los afectados, como subrayó el propio Picard. «Cada centavo de los 5.500 millones recuperados con estos acuerdos serán distribuidos entre las víctimas de Madoff con reclamaciones válidas».
Fin de un largo pleito
La «donación» pone fin al largo pleito contra Picower, quien antes de fallecer ya se había dirigido Picard para compensar a las víctimas. La cifra final se corresponde con la diferencia entre lo que ingresó Picower, y lo que retiró finalmente. «El fiduciario, como resultado del acuerdo está en posición de distribuir aproximadamente el 50% de las reclamaciones aceptadas en el proceso de liquidación», señaló Picard —en declaraciones recogidas por Ep—, quien dirige una abultada demanda de 50.000 millones de dólares contra varias entidades financieras internacionales.






