Los Príncipes de Asturias llegaron poco antes del mediodía a Cuenca, procedentes de Madrid, en el viaje inaugural de la línea ferroviaria de alta velocidad que unirá la capital española con Cuenca y Albacete. El príncipe Felipe ha descubierto una placa conmemorativa de la inauguración del AVE a su llegada a la estación Fernando Zóbel, tras lo cual ha proseguido viaje a Albacete al frente de una extensa comitiva. Junto a Don Felipe y Doña Letizia hicieron el recorrido el ministro de Fomento, José Blanco, y el presidente del Congreso, José Bono, así como la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón, a quienes se ha sumado en la estación de Cuenca el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda.
Después, el tren llegó la estación Los Llanos, de Albacete, al filo de las 13:00 horas, donde los Príncipes inauguraron también esta terminal ferroviaria antes de presidir la ceremonia oficial de apertura de la nueva línea
Dentro de tres días, el próximo sábado, serán los Reyes quienes presidan la ampliación a Valencia de una red ferroviaria de alta velocidad que Don Juan Carlos y Doña Sofía vieron nacer en Sevilla hace más de 18 años y cuya extensión a Zaragoza y Lleida inauguraron hace siete años, en octubre de 2003. Castilla-La Mancha se convertirá este jueves en la primera comunidad autónoma con todas sus capitales de provincia unidas a la red de alta velocidad gracias a la entrada en servicio de la nueva línea Madrid-Cuenca-Albacete, que ha requerido una inversión de 3.530 millones de euros y que se constituye en el eje central de las futuras conexiones por AVE del centro con el sureste peninsular. La puesta en marcha del AVE en el corredor Madrid-Castilla La Mancha-Comunidad Valenciana permitirá viajar desde la capital española hasta Cuenca en unos 35 ó 40 minutos, hasta Valencia en 95 minutos y hasta Albacete en unas dos horas. Renfe prevé transportar en 2011 más de 4,5 millones de pasajeros en este nuevo corredor, de los que en torno a 1,5 millones serán viajeros de la línea Madrid-Cuenca-Albacete y más de tres millones serán usuarios con destino a Valencia.
Según el Ministerio, la conexión de alta velocidad entre Madrid, Cuenca y Albacete —que ha supuesto una inversión de 3.530 millones de euros—, se constituye en el eje central de las futuras conexiones de alta velocidad del centro con el sureste peninsular.
Con la llegada del AVE, Cuenca estará mejor comunicada que nunca. Se llegará a Madrid en 51 minutos, a Valencia en 57, a Albacete en 37 minutos, a Toledo en 1 hora y 28 minutos; a Alicante en 2 horas y 15 minutos y a Castellón en 1 hora y 57 minutos.
De los AVE entre Madrid y Valencia inicialmente 8 pararán en Cuenca (4 en cada sentido) Además, habrá 6 AVE diarios (3 por sentido) Toledo- Madrid-Cuenca-Albacete. A esta oferta se suman los 6 trenes ALVIA (200 km/h) diarios conectarán Cuenca con Alicante (3 de ida y tres de vuelta) y 2 con Castellón (uno de ida y otra de vuelta).
Por otro lado, Albacete será el nexo entre la Red Convencional y la Red de Alta Velocidad, por lo que se convertirá en intercambiador de tráficos en el que conviven ambas líneas.
La ciudad de Albacete tendrá 17 trenes diarios a Madrid; 3 trenes diarios a Toledo; 7 trenes diarios a Valencia; 7 trenes diarios a Alicante; 5 trenes diarios a Murcia y 4 trenes diarios a Alcázar.
La puesta en marcha del AVE en el corredor Madrid-Castilla-La Mancha-Comunidad Valenciana permitirá viajar desde la capital española hasta Valencia en 95 minutos y hasta Cuenca en unos 35 ó 40 minutos. Renfe prevé transportar en 2011 más de 4,5 millones de viajeros en este nuevo corredor, de los que más de tres millones serán de la línea Madrid-Valencia.






