La contestación al informe desfavorable emitido por el Consejo General de Universidades de Castilla y León sobre la futura Universidad Internacional de Castilla y León (Unicyl) no se hizo ayer esperar. Su sociedad promotora, la empresa Campus Educativo de Castilla y León S. A. defendió el proyecto de formación «on line» como una iniciativa «novedosa», que capta inversiones, crea empleo, retiene y atrae el talento y se enmarca dentro de un planteamiento de colaboración hispano-portuguesa «como factor estratégico de proyección exterior de la Comunidad».
Los impulsores de la nueva institución académica, que ha recibido el visto bueno de la Junta señalan en un comunicado que, aunque se mantienen «respetuosos» con el informe remitido por los rectores, no pueden compartir «que quienes no han querido o no han sabido» realizar un proyecto de estas características «traten de obstaculizarlo» con argumentos «que no se ajustan a la verdad». En el documento remitido a los medios, la sociedad promotora rebate punto por punto los argumentos esgrimidos en el informe. Así, respecto a la modalidad de docencia defienden que el hecho de que en las universidades presenciales de la Comunidad se utilicen algunas herramientas tecnológicas como «soporte o complemento» es algo «muy distinto» a recibir una formación íntegra «on line» y obtener un título universitario a través de esta modalidad formativa. Asimismo, consideran que su proyecto no viene a competir con la enseñanza presencial, sino con la formación «on line» por la que han apostado muchas universidades de otras comunidades cuyo programa docente ha atraído a alumnos de Castilla y León.
Frente a las críticas vertidas por los rectores de las universidades castellano y leonesas, que destacan la falta de experiencia académica de la nueva universidad, los impulsores de la institución defienden la capacidad de su equipo docente, formado —subrayan— «por profesionales nacionales y extranjeros» y respaldado por una institución universitaria «que ha formado a más de 30.000 alumnos universitarios en todo el mundo».
En el comunicado se refieren también al nombre elegido, cuestión «sobre la que se vierten afirmaciones frontalmente contrarias a la legalidad vigente», señalan sus impulsores para defenderse del informe remitido por los rectores, para quienes la marca «Castilla y León» utilizada en el nombre de la institución académica representa una «competencia desleal». En este sentido, desde Unicyl señala que la denominación responde a un modelo que ha venido repitiéndose «de forma natural y sin polémica» en universidades privadas creadas en otras comunidades, tales como la Universidad Internacional de La Rioja, la Universidad Abierta de Cataluña y la Universidad Europea de Madrid. Además, añaden que la denominación «Castilla y León» no puede adjudicarse como pertenencia exclusiva a un término político o administrativo. Por ello, los impulsores de la nueva universidad finalizan su comunicado insistiendo en que «iniciativas emprendedoras culturales, artísticas, asistenciales, educativas o de difusión de nuestra presencia en el mundo siempre han de ser apoyadas, nunca rechazadas a priori».




