El investigador del Instituto Astrofísico de Canarias (IAC), Manuel Collado, asegura que el Telescopio Solar Europeo (TSE) estará ubicado en Canarias. Las únicas candidatas para albergar este instrumento son las islas de Tenerife y La Palma. Sin embargo, el principal obstáculo con el que se encuentran es la financiación de las diferentes fases del proyecto. «El Telescopio Solar Europeo no está incluido en la lista de grandes infraestructuras» que elabora la ESO (European Southern Observatory, por sus siglas en inglés). Lo que significa que no está entre las prioritarias en medio de una crisis económica que obliga a recortar gastos».
Collado explica que «esta lista se actualizó por última vez en el año 2008, en esos momentos nosotros todavía estábamos con el diseño del telescopio solar», pero la próxima actualización está prevista para el año 2013. «Nosotros estamos haciendo esfuerzos para que nuestro proyecto sea incluido en esa lista priorizada a nivel europeo». A día de hoy, todos los esfuerzos económicos se están haciendo en los proyectos incluidos en esa lista y, por tanto, se encuentran con dificultades para continuar los estudios del telescopio, aunque confían en que «no haya ningún problema en el futuro para ser incluidos en esa lista» entre los que se encuentra el Supertelescopio europeo que será construido en Chile además de un proyectos de rayos cósmicos. Aunque estos son «proyectos relacionados con la astrofísica, por supuesto», añade Collado, «existen otros proyectos de otras áreas que también están en esa lista».
Lo que sí podría suceder es que los planes se retrasen debido a la falta de financiación. «Al no estar incluidos en la Lista Priorizada de Proyectos esto dificulta el poder acceder a fondos, sobre todo, europeos». En la actualidad, en el Telescopio Solar Europeo se está terminando lo que se conoce como diseño conceptual, cómo tiene que ser, todos los detalles que tiene que tener el telescopio (instrumentación, óptica, etc.). Una fase que, según lo previsto, podría estar concluida en mayo de 2011, a la espera de una revisión de expertos extranjeros. «A partir de ahí necesitaríamos fondos para hacer el estudio en profundidad de cada uno de los subsistemas que forman el telescopio». La idea original es terminar el diseño detallado en el año 2013 o 2014 «para poder iniciar la construcción en el 2015». Aunque probablemente estos planes se verán retrasados debido al problema de la financiación.
EEUU lo instalará en Hawai Mientras el Instituto Astrofísico de Canarias continúa trabajando en el diseño del Telescopio Solar Europeo, los Estados Unidos tienen ya aprobado los fondos para construir su telescopio solar. Con un diámetro de cuatro metros, estará ubicado en Hawai y podrá trabajar conjuntamente con el instalado en Canarias. Por este motivo, Collado destaca su importancia si se busca seguir a primer nivel de los observatorios punteros. Esto es ya una realidad en las observaciones nocturnas, al contar con el Gran Telescopio de Canarias (GTC), el mayor del mundo de sus características hasta que concluya la construcción del Supertelescopio Europeo en Chile previsto para después de 2018.
En cuanto a las observaciones diurnas, y a la vista de la ventaja con la que ya cuenta los Estados Unidos, cree que «es importante mantener la paridad para poder ser competitivos en física solar». Las dos infraestructuras serán similares, aunque con diferencias puntuales. «Nuestro telescopio está más bien enfocado a hacer un estudio tridimensional del sol sin acceder a la corona solar». El estudio de la corona solar es «muy complicado», reconoce, «porque es muy poco brillante y no es fácil de observar». Precisamente el telescopio norteamericano está enfocado a la observación y estudio de la corona solar y eso introduce una serie de complejidades técnicas en el desarrollo que en Canarias se prefirió «no encarar». Esto hace que ambos telescopios, dedicados a campos de investigación distintos, pero que, sin embargo, «podrán ser complementarios, porque están separados uno de otro por casi doce horas», lo que permitirá hacer observaciones conjuntas manteniendo un seguimiento del sol durante casi 24 horas.





