Las tres universidades gallegas tiene cinco años para acomodarse a un contexto en el que deberán competir «en un plano de igualdad» en el plano nacional e internacional con la ayuda de unos ingresos que progresivamente estarán más y más ligados a su «actuación real».
Así lo establece el nuevo plan de financiación de la universidades, que el gobierno de Feijóo aprobará en próximas fechas tras ser refrendado ayer por los representantes de Xunta y universidades en el seno del Consello Galego del sector. El documento refiere que una comisión de control en la que estará presentes responsables de Educación, Facenda y de las instituciones académicas revisará anualmente el cumplimiento de objetivos y resultados obtenidos. El responsable de la cartera educativa de la Xunta, Jesús Vázquez, avanzaba ayer que hasta un 30% de los fondos para las universidades se repartirán en relación a sus «buenas prácticas, actuaciones de eficiencia y resultados». De haberse mantenido el viejo plan de financiación, los centros percibirían en el próximo quinquenio 40 millones menos, dice la Xunta.
Tras muchos meses de debate y pulsos, en ocasiones más bien subterráneos, el plan aprobado por los representantes de la Xunta y de las universidades gallegas para los próximos cinco años rebaja la inversión pública por parte de la Comunidad en el nivel de enseñanza superior, aunque prevé, según la Xunta, el objetivo de que alcanzar en 2015 el 1% del Producto Interior Bruto (PIB), una vieja promesa que por el momento ningún equipo autonómico ha logrado cumplir. Trataron el documento el conselleiro de Educación y Ordenación Universitaria, Jesús Vázquez; su colega de Facenda, Marta Fernández Curras; y los rectores de las universidades de Santiago de Compostela, Vigo y La Coruña (Juan Casares Long, Salustiano Mato y José María Barja, respectivamente).
Fuentes de Educación precisaron ayer a Efe que el plan, pendiente todavía de ser aprobado por el Consello de la Xunta, establece un presupuesto total de 2.105 millones de euros, mientras que para el próximo curso se mantendrán los mismos fondos que el año anterior.
Desde el departamento que dirige Jesús Vázquez se hace hincapié en que los recursos destinados a las tres universidades gallegas deben ser examinados en un contexto en el que los presupuestos globales de la Xunta para el ejercicio entrante se recortan un 16%, una merma que se reproduce en las cuentas gallegas por segunda ocasión consecutiva.
El plan discutido durante la tarde del viernes por el Consello Galego de Universidades, en el que tienen presencia miembros de varios departamentos de la Xunta (Educación, Facenda) y los rectores de las tres universidades gallegas, fue aprobado gracias a una mayoría de ocho votos a favor frente a cuatro abstenciones, según explicaba ayer la propia Consellería de Educación. Las abstenciones correspondieron a los representantes de la Universidad de La Coruña y un partido de la oposición. Educación remarcó el grado de consenso que obtuvo el programa de financiación en el presente de las tres instituciones superiores, que refleja «realidades muy distintas».
Aunque la información oficial del ejecutivo autonómico no especifica en ningún momento el monto global del plan de financiación para el periodo 2011-2015, sí subraya que mantiene el «objetivo de que la financiación público del sistema gallego universitario logre el 1,01% del PIB gallego en 2015». Actualmente, la aportación pública al sistema universitario es en Galicia de 0,7 por ciento del PIB, frente a 1,5 por ciento por término medio en el conjunto de Europa.
La Xunta, que deberá ahora examinar el acuerdo, se comprometió a otorgar 2.000 millones de euros para el periodo 2011-2015, aunque las universidades gallegas advirtieron que la cifra supondrá un recorte en la educación superior. El anterior plan quinquenal 2005-2010, aprobado por la Xunta en noviembre de 2004, establecía una inversión de 2.140 millones de euros.
El nuevo plan «cumple con la definición del marco de financiación moderno y es dinámico, flexible, sostenible, equitativo y eficiente para permitir el cambio y modernización de las universidades gallegas», defiende Educación, que subraya que «en términos cuantitativos, se asume el acuerdo logrado en el pleno del Parlamento» (la cámara instó a la Xunta a que el nuevo plan reforzara la convergiera con la media estatal de financiación pública de la universidad en términos de su relación con el PIB).





