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Científicos tratan de dar una explicación racional a la misteriosa estela observada frente a la costa de Los Ángeles que incluso ha sorprendido al Pentágono
Cada cierto tiempo, aviones de la compañía Boeing despegan de una isla cercana. Estos vuelos son parte de un programa de pruebas de un láser antimisiles, pero la firma ha anunciado que no tenía nada en el aire en el momento en el que apareció la estela. Sin embargo, sea por un avión de Boeing o por el de otra compañía, una posible explicación para la extraña aparición puede ser precisamente una ilusión óptica provocada por el conjunto de una puesta de Sol, un gran avión de pasajeros y el peculiar ángulo con el que el helicóptero de la cadena de televisión KCBS recogió las imágenes.
Culpa de la puesta de Sol
Según explica el astrónomo Jonathan McDowell, investigador que sigue los lanzamientos espaciales desde del centro Harvard-Smithsoniano de Astrofísica, en Massachusetts, esa sencilla hipótesis es la más probable «al 90%». «Es fundamental que sea una puesta de Sol. Es un ángulo muy bajo del Sol que ilumina la estela de vapor y hace que parezca muy densa y brillante», dice a la revista New Scientist.
Sin embargo, queda un 10% para otra teoría: que se haya observado la estela de un misil, pero si es así «no me queda tan claro que nadie más que este helicóptero lo haya visto. Aparentemente, nadie en Los Ángeles ha manifestado haberlo visto, lo que sugiere que o bien parecía el rastro de un avión desde su perspectiva o que el responsable era un cohete relativamente pequeño», explica el investigador. McDowell apunta que la Marina de EE.UU opera en una base situada en la isla de San Nicolás, a unos 120 kilómetros al oeste de Los Ángeles. Cada pocas semanas lanzan pequeños cohetes.
Pruebas antimisiles
«Algunos de los cohetes se utilizan como blancos para las pruebas con el Airborne Laser, un Boeing 747 con una plataforma láser diseñada para disparar misiles, así que puedes imaginar que si este helicóptero está enfocando a la costa de California cerca de la zona de San Nicolás y esta cosa sube justo a su lado, el equipo diría 'Oh Dios mío, qué es esto'», dice el astrónomo. La agencia de defensa de misiles ha insistido en que no era una de sus pruebas, así que, si no miente, habrá que aceptar la teoría menos espectacular.











