MADRID
El ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Tibe Fassi Fihri, estuvo ayer en Madrid para reunirse por primera vez con su nueva colega española, Trinidad Jiménez, que le agradeció enormemente el gesto y dijo que espera devolverle pronto la visita. Sin embargo, Fassi Fihri, que conoce muy bien España, vino con otro objetivo, que dejó claramente al descubierto al comparecer ante los periodistas junto a su anfitriona: echar en cara a la prensa española la forma en que trata los asuntos de Marruecos.
Antes de que nadie le hiciera pregunta alguna, el jefe de la diplomacia marroquí envió su mensaje: algunos periodistas españoles cometen «excesos» a la hora de informar sobre Marruecos y, en concreto, sobre el Sahara. Según Fassi Fihri, toman «sus deseos por la realidad» y aplican una «mala óptica» en sus informaciones.
A su lado, Trinidad Jiménez, perdía la sonrisa con la que había dado la bienvenida al ministro marroquí, temerosa, probablemente de que la rueda de prensa derivara por derroteros incontrolables. Los periodistas españoles, sin embargo, mantuvieron la corrección, sin dejar de replicar con preguntas a Fassi Fihri, entre ellas las relativas a la prohibición de acceso de representantes de los medios de comunicación de nuestro país al campamento de protesta saharaui de Agdaym Izik, en las proximidades de El Aaiun.
Fassi Fihri argumentó que esa decisión fue tomada «por razones de seguridad y para preservar el diálogo con los acampados». Jiménez, por su parte, dijo que el Gobierno español «mantiene otra política de comunicación», pero que «respeta» la adoptada por las autoridades de Marruecos.
Fassi Fihri tampoco explicó los motivos por los que la agencia oficial marroquí MAP continúa hablando en su página web de que un joven musulmán fue muerto por disparos de policías españoles en los disturbios de la pasada semana en Melilla, noticia que nadie ha podido confirmar y que ha sido desmentida por las autoridades españolas. El ministro dijo que él vio en la televisión «a un chico que había visto en la calle a otro con los ojos cerrados», pero no llegó a admitir que la noticia sea falsa.
Acerca del hecho de que no haya embajador de Marruecos en Madrid desde hace diez meses, Fassi anunció que éste llegará a España antes de finales de este mes o de finales de año. Se trata del antiguo dirigente del Frente Polisario, Ould Suleim, que tiene el plácet de Madrid desde abril.
Bardem en Moncloa
Coincidiendo con la visita del canciller marroquí, el actor Javier Bardem se acercó ayer al Palacio de la Moncloa para llevar 230.000 firmas recogidas por la plataforma «Todos con el Sahara». Este grupo había solicitado por escrito en tres ocasiones una entrevista con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, sin haber recibido respuesta.




