La especie ha recibido el nombre de «Platalearostrum hoekmani» en honor de Albert Hoekman, un pescador holandés que en 2008 recogió del fondo del mar el cráneo de la criatura, bastante bien conservado. Ahora, ese hueso se expone junto a una recreación de este tipo de delfines en el museo holandés.
Según explican los investigadores Klaas Post y Kompanje Erwin, el Mar del Norte se ha convertido en una una rica fuente de fósiles en las últimas décadas. La pesca de arrastre ha rescatado decenas de miles de huesos antiquísimos, algunos de los cuales no han podido ser clasificados aún.
Pero los científicos no tienen dudas respecto a la procedencia del fósil del «Platalearostrum hoekmani». Según explican, pertenece a la misma familia de mamíferos marinos que los delfines. El fósil muestra una caractarística única en la cabeza, una zona de punta insualmente grande con seis dientes que sugiere la existencia de un hocico grande y contundente.







