En abril del año 1965, Gordon E. Moore era director de los Laboratorios de Investigación y Desarrollo de Fairchild Semiconductor. El día 19 de ese mes apareció en el número 8, volumen 38 de la "Electronics Magazine" un artículo en el cual Moore confirmaba que la cantidad de transistores instalados en un circuito integrado se había duplicado desde su invención en el año 1958, hasta lo que era "su" época actual. El artículo apenas consta de cuatro páginas, y hoy en día está disponible para su descarga gratuita, por lo que es una lectura más que recomendada.
Es asombroso y a la vez escalofriante ver conceptos que son perfectamente comunes para nosotros hoy, mencionados en un texto que tiene casi medio siglo de antigüedad, incluso haciendo hincapié en importantes detalles como el de la refrigeración. De acuerdo a los datos que poseía Moore, a las mejoras en los métodos de fabricación y a las condiciones del mercado, había estimado que esta escalada se mantendría al menos por una década, pero en ningún momento había especificado un límite. Estamos a poco más de 45 años de aquel artículo, y honestamente, se puede decir que la Ley de Moore ha definido la informática moderna.
La Ley ha tenido sus variaciones, pero su equilibrio promedio ha servido incluso como referencia para otras leyes similares aplicadas a otros componentes (como la Ley de Kryder para los discos duros). Y aún así, no será eterna. De acuerdo a las mismas palabras de Moore, hoy nos quedan entre cinco y diez años de Ley, hasta que se alcancen límites elementales que requerirán de métodos de fabricación que bien podrían afectar o eliminar por completo su aplicación. Según Intel, el final para la Ley de Moore estará entre 2013 y 2018,cuando se alcance la fabricación en 16 nanómetros, aunque existe la posibilidad de hacer procesadores más grandes, siempre y cuando se resuelvan los requerimientos de refrigeración.
Los fabricantes ya están pensando en alternativas. Mientras tanto, la Ley de Moore sigue gobernando.








