La Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados decidió aprobar ayer, con el único voto en contra del Grupo Popular, una Proposición no de Ley registrada por el Grupo Socialista para que el Gobierno regule en los recreos los juego que pueden practicar los niños en Primaria. En concreto «para que se elaboren e impulsen protocolos de juegos no sexistas para que se implanten y desarrollen en los espacios de juego reglado y no reglado en los colegios públicos y concertados»
Para La portavoz de Igualdad del Grupo Popular, Sandra Moneo, «hemos votado en contra porque consideramos que el Gobierno ya va a desterrar definitivamente la palabra libertad de la educación».
Entienden los populares que ya es el colmo que a partir de ahora se pueda controlar y decidir a qué van a jugar los niños, que se pueda prohibir a una niña que se entretenga con una muñeca o a un muchacho que de patadas a un balón.
En cualquier caso, a Moneo no le sorprende esta nueva «injerencia en el derecho de los padres de educar libremente y de acuerdo con sus convicciones a sus hijos». Va en la línea, recuerda, «con el empeño del Gobierno de cambiar los cuentos infantiles, acabar con las princesas, desprestigiar los valores de la familia tradicional o con la intromisión que es la asignatura de Educación para la Ciudadanía».




