Álex conocía bien la mina en la que ha estado encerrado durante los últimos 69 días: ha trabajado en ella durante los últimos nueve años en San José. Conoce bien el oficio porque lo lleva en los genes: su padre, de 70 años, pasó 50 trabajando bajo tierra.
Álex Vega, a su salida
Precisamente su padre intentó formar parte de los equipos de rescate, por lo que se cambió de nombre para intentar pasar desapercibido, aunque finalmente lo descubrieron y tuvo que dejar paso a otros voluntarios.
Álex Vega, que cumplió los 32 años bajo tierra, era uno de los mineros cuyo rescate era más complicado, debido a que sufre problemas renales y de hipertensión. Los ánimos de sus familiares, que le enviaron la ya famosa canción «El pato volverá» para acompañarle a 700 metros bajo tierra.
Una vez fuera, podrá dedicarse de lleno a terminar de construir su propia casa, que compartirá con su mujer y sus dos hijos.









